Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, flanqueada por el director de la ONT saliente, Rafael Matesanz, y su relevo en el cargo, Beatriz Domínguez-Gil
Dolors Montserrat, ministra de Sanidad, flanqueada por el director de la ONT saliente, Rafael Matesanz, y su relevo en el cargo, Beatriz Domínguez-Gil - EFE

Beatriz Domínguez-Gil, nueva directora de la ONT en sustitución de Matesanz

Gran experta en el tráfico de órganos, toma el relevo tras casi 30 años del madrileño al frente de uno de los organismos más sensibles de Sanidad

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Si «lo que funciona no se cambia», tal y como ha utilizado como apriorismo la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, lo mejor para dar relevo a una persona que ha estado más de 28 años al frente de uno de los organismos más sensibles del departamento, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), es apostar por su pupila. «Ha sido mi maestro», ha definido Beatriz Domínguez-Gil a Rafael Matesanz, que se despide de la ONT con un «cum laude».

Domínguez-Gil es doctora en Medicina, especialista en Nefrología, que formaba parte del equipo de la ONT como médico adjunto desde hace más de una década.

Consciente de la importancia que tiene este organismo que tantas satisfacciones da a nuestro sistema sanitario público, la titular de Sanidad aprovechó ayer la rueda de prensa con el director saliente y directora entrante para anunciar que ha reforzado el papel de la ONT en la estructura ministerial y la ha transformado en un organismo autónomo dotado de rango de Dirección General. El Consejo de Ministros de ayer comunicó este cambio, junto al nombramiento de Domínguez-Gil como nueva responsable.

El compromiso de Matesanz –del que la ministra se despidió con un «hasta luego», porque el Gobierno quiere seguir contando con él aunque sea en su jubilación– con la ONT ha sido completa, y ha aupado a nuestro país al liderazgo mundial en donación y trasplantes de órganos. En 2016 se consiguió un nuevo récord al superar por primera vez los 43,4 donantes por millón de habitantes, un total de 2.018, lo que permitió efectuar 4.818 trasplantes, y tal y como avanzó Matesanz en su última comparecencia pública, para el presente 2017 se prevén «nuevos máximos históricos». Según dijo, vamos en camino de conseguir un aumento del 10% de las donaciones y trasplantes con respecto al mismo periodo del año anterior.

Desde su entrada en la ONT en 1989, cerca de medio millón de personas se ha beneficiado de un trasplante de órganos, tejidos o células. Junto a este logro, el legado de la «era Matesanz» abarca la Estrategia mundial de trasplantes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), basada en el modelo español; el Registro Mundial de Trasplantes, que gestiona la ONT desde hace 10 años; y la Alianza de Cooperación y Formación de profesionales de trasplantes en Iberoamérica creada hace 12 años, entre otros.

Esa herencia queda en manos de Domínguez-Gil que quiere continuar la senda de su predecesor, para que España sea líder mundial en trasplantes otros 25 años más.