Playa en Menorca
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Baleares cuenta ya este verano con siete playas sin humo

El Gobierno balear anima a los consistorios costeros a prohibir fumar en sus arenales

PALMA DE MALLORCA Actualizado: Guardar
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La Consejería de Salud del Gobierno balear informó este jueves de que se acaban de adherir cuatro nuevos arenales isleños a la red de «playas sin humo», puesta en marcha este verano por el Ejecutivo autonómico, que preside la socialista Francina Armengol. El pasado mes de julio se habían incorporado por vez primera tres zonas costeras a dicho proyecto, por lo que de momento hay ya siete playas de Baleares que se han sumado a esta iniciativa.

La playa palmesana de Cala Estancia, ubicada en la zona turística de Can Pastilla, se convirtió en la primera de Mallorca en la que ya no se puede fumar. Con posterioridad, se dio también el mismo paso en el arenal de Cala Anguila, en el municipio de Manacor, y en el de Sant Joan, en la localidad de Alcudia, igualmente en Mallorca. A esos tres espacios hay que añadir ahora las playas mallorquinas de Cala Deià (Deià), Colonia de Sant Pere (Artà) y Cala Millor (Sant Llorenç), así como la playa menorquina de Binissafúller, en el municipio de Sant Lluís.

La red de «playas sin humo» ha sido impulsada por los departamentos de Salud y de Medio Ambiente del Govern. Su propósito es promover los hábitos saludables y sensibilizar a la población sobre la importancia de no dejar residuos en los espacios naturales. En ese sentido, cabe recordar que las colillas son el residuo más abundante de la basura marina, incluso por delante de los plásticos. Además, una sola colilla puede contaminar hasta ocho litros de agua. Esta iniciativa autonómica está pensada también para intentar evitar el peligro que suponen las colillas para los niños pequeños que juegan en la arena, por el riesgo de poder tragárselas accidentalmente.

Un proyecto piloto

El proyecto piloto que el Gobierno balear ha puesto en marcha este estío es voluntario y está dirigido a los ayuntamientos de las zonas costeras. En ese contexto, cada consistorio puede decidir qué parte de su litoral se adhiere o no a la nueva red. De ese modo, los espacios acotados en los que no se podrá fumar podrán ser tanto playas enteras como tramos concretos de determinadas playas. Las corporaciones municipales tendrán que velar para que en dichos lugares no se fume, si bien la Policía Local de cada municipio no podrá sancionar a los fumadores, ya que por ahora no hay en Baleares ninguna ordenanza municipal que prohíba explícitamente fumar en las playas.

En cualquier caso, la Ley de Residuos y Suelos Contaminados de las Islas Baleares, aprobada en enero de este año por el Parlamento regional, establece en el punto primero de su artículo 22 que en las ordenanzas municipales se deberán incorporar «medidas de prevención y minimización del abandono de residuos en la costa, como las colillas de tabaco, envases, objetos oxidados y otros de uso habitual en las playas».

Con independencia de los motivos de salud y medioambientales ya citados, la red de «playas sin humo» quiere también mejorar la convivencia en las playas, dado que las que están sucias generan malestar en las familias, sobre todo si se visitan con niños. La suciedad genera, además, más gastos en limpieza. Por último, cabe recalcar que desde el punto de vista turístico cada vez se valoran más las playas sin humo como reclamo de un turismo familiar.