Villar de Corneja adelanta 12 horas la Nochevieja por la vejez de su vecindario
Los vecinos de Villar de Corneja han tomado las uvas con doce horas de adelanto - efe

Villar de Corneja adelanta 12 horas la Nochevieja por la vejez de su vecindario

Los apenas 50 vecinos de esta pequeña localidad de Ávila superan los 70 años de media

efe
villar de corneja Actualizado:

La pequeña localidad abulense de Villar de Corneja, con apenas 50 vecinos empadronados, ha adelantado las campanadas ante la avanzada edad medida de sus habitantes, que supera los 70 años, que se han comido las doce uvas ante el reloj del Ayuntamiento pasadas las 12.00 del mediodía.

Es una costumbre que se viene repitiendo desde el año 2004, cuando la alcaldesa, Carmen Hernández, planteó la idea de reunir a los vecinos el último día del año en la Plaza Mayor doce horas antes de que el año expire.

Hernández no ha acudido a la cita hoy por problemas familiares, pero sí lo han hecho 19 vecinos y visitantes, que han tenido un recuerdo para ella durante el brindis final, tras tomarse las doce uvas que habían sido repartidas en cuarenta bolsas -han sobrado la mitad- por María y Felisa.

Eso sí, las campanadas han sonado cerca de 10 minutos después de las 12.00 del mediodía, dado que el reloj del Consistorio acumula ese retraso desde hace tiempo.

Antes, María y Felisa habían preparado en la plaza una mesa en la que figuraban, junto a las cuarenta bolsas de uvas, polvorones, mazapanes y otros dulces típicos de estas fiestas, junto a siete botellas de sidra que han sido descorchadas por sus maridos, Manolo y Pedro para brindar por el nuevo año.

"Paz, felicidad y trabajo", ha deseado para todos Clementina Martín, una de las vecinas de este pequeño pueblo abulense, situado a 70 kilómetros al suroeste de Ávila, muy cerca de la provincia de Salamanca.

La avanzada media de edad de sus vecinos, que supera los 70 años, hizo que a mediados de la pasada década la alcaldesa propusiera adelantar las campanadas, para que quienes quisieran, pudieran compartir la despedida del año viejo y la bienvenida al nuevo con el resto de convecinos, ya que a las 00.00 horas se encuentran todos recogidos en sus casas y algunos durmiendo.

Una excusa para el encuentro común

De ahí partió una idea que desde 2004 se viene repitiendo ante las puertas del Ayuntamiento de Villar de Corneja, donde hoy sólo se han reunido 19 vecinos, entre los que se encontraba Víctor Díaz, de 83 años, que recordaba el origen de la tradición y se mostraba satisfecho de que los vecinos pudieran reunirse con esta excusa.

Aunque la intención era que este momento tan especial contara con banda sonora desde el Ayuntamiento, el equipo de música ha fallado en el último momento y los participantes han tenido como único sonido las campanadas del reloj y el de varios vecinos que han ido contándolas una a una.