Carmen Lamela, magistrada de la Audiencia Nacional
Carmen Lamela, magistrada de la Audiencia Nacional - CGPJ

La Audiencia Nacional estudia una querella contra Bayer de treinta víctimas del anticonceptivo Essure

Pregunta a la Fiscalía si debe investigar al laboratorio, a la Sociedad Española de Ginecología y la Agencia Española del Medicamento tras recibir una querella de las afectadas que denuncian haber sufrido graves efectos adversos provocados por el método anticonceptivo

MADRIDActualizado:

La juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha incoado diligencias para determinar si hubo un delito de lesiones por parte del laboratorio Bayer, la Sociedad Española de Ginecología (SEGO) y la Agencia Española del Medicamento tras recibir una querella de las afectadas que denuncian haber sufrido graves efectos adversos provocados por el método anticonceptivo Essure.

Las afectadas, todas sanas, padecieron «dolores pélvicos, abdominales, problemas alérgicos, autoinmunes, sangrados entre regla, dolores durante las relaciones sexuales y hasta afectaciones mentales», enumera Francisco Almodóvar, del despacho Almodóvar&Jara y que representa a las afectadas.

La juez Lamela, elegida ayer magistrada del Tribunal Supremo, dio traslado hace unos días al Ministerio Fiscal, para que informe sobre la admisión a trámite de la querella y la competencia de la Audiencia Nacional para investigar los hechos, según informan fuentes jurídicas. El Ministerio Público todavía no ha informado sobre estos puntos.

La querella denuncia a Bayer, a la Sociedad Española de Ginecología, que es «la principal avalista de la información del producto en España», señala Almodóvar. «La SEGO, sobre todo a través del impulso de su tesorero, formaba a los ginecólogos y hacía presión para que el producto se financiara en vez de la ligadura de trompas, queremos invesigar las relaciones entre Bayer y esta asociación». También se querellan contra la Agencia Española del Medicamento «por su error en la vigilancia del producto y por avalar la informacion del mismo cuando no tenían estudios bien realizados, de hecho, todos los informes los hizo el propio laboratorio o personas afines a este».

Almodóvar ha explicado a ABC que aparte del delito de lesiones están investigando la cadena de financiación del producto, «no entendemos por qué este anticonceptivo sustituyó a la ligadura de trompas. Cuando las mujeres pedían este procedimiento se les daba este producto y tenemos informes que señalan que no es más eficaz que la ligadura».

Retirada temporal en España

El Essure es un microinserto con forma de espiral que se coloca en las trompas de Falopio provocando la oclusión de las mismas. La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps) ordenó el año pasado a Bayer la retirada temporal del anticonceptivo.

La decisión se debió a que el laboratorio no tenía en vigor el llamado «certificado de marcado CE», exigido para todos los productos sanitarios comercializados en la Unión Europea. Este certificado es el que indica que un medicamento cumple con los requisitos de «seguridad, eficacia y calidad», indica la Aemps.

El organismo encargado de expedir el certificado, NSAI, le pidió información complementaria a Bayer, pero la empresa no cumplió con el plazo para hacerlo. Por lo tanto, se le suspendió el certificado. «Como medida de precaución, la Aemps pidió a Bayer que cese la comercialización del producto y proceda a su retirada del mercado. Igualmente, pidió a los centros y profesionales sanitarios que no lo utilicen», indicaron fuentes de la Aemps.

Entonces, Bayer no explicó los motivos por los que no facilitó la información a tiempo e insistió en que la decisión, tanto de la NSAI como de Sanidad, no tenía que ver con cuestiones de «seguridad o calidad» del producto.

16.000 demandas en Estados Unidos

La semana pasada Bayer anunció la retirada del Essure también de Estados Unidos. La compañçia argumentó una disminución en las ventas del producto que hacían el negocio insostenible, señala Reuters y es posterior a un anuncio de septiembre de 2017 en el que avisaban que se eliminaría de otros países.

La compañía, con sede en Leverkusen, Alemania, enfrenta unos 16.000 juicios en Estados Unidos por Essure, y reconocieron que esperaban más.