Asociaciones de automovilistas frenan el «triunfalismo» de Interior

J. A.MADRID. No cabe duda que la cifra de muertos en carretera con la que temporalmente se cierra la Semana Santa resulta esperanzadora. Los 61 fallecidos -hasta ayer a las 20.00 horas- registrados

j.A. MADRID
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No cabe duda que la cifra de muertos en carretera con la que temporalmente se cierra la Semana Santa resulta esperanzadora. Los 61 fallecidos -hasta ayer a las 20.00 horas- registrados por la Dirección General de Tráfico suponen un notable descenso en relación con los datos del año pasado, cuando perdieron la vida 106 personas. Sin embargo, entre las asociaciones de automovilistas no ha sentado demasiado bien lo que calificaron de «triunfalismo» del Ministerio del Interior al valorar como «muy esperanzadores» el balance de esta Semana Santa en las carreteras. Y le recordaban: «un buen balance es cuando haya cero muertos».

Quitar puntos al Gobierno

Para los representantes de los conductores «indigna enormemente que el ministro se felicite ante los buenos datos», señalaba Nuria Alonso del Comisariado Europeo del Automóvil. Y añadía: «Estos datos no se pueden ver con optimismo porque estamos hablando de muertos y parece que el ministro se olvida de tantas familias destrozadas por la muerte de un ser querido».

Además, la portavoz de CEA indicó que el Gobierno debe seguir trabajando y mejorando los resultados, «no vaya a ser que los conductores empecemos a quitar puntos a la administración», y pidió a los ciudadanos que no asuman las muertes en carretera como «algo habitual».

En está línea abundaba Mar Cogollos, directora de Aesleme (Asociación para el Estudio de la Lesión Medular): «El balance de esta Semana Santa nos deja un sabor agridulce: por una parte, la alegría por ser éstas las mejores cifras conocidas y por otra la tristeza, pues siguen siendo muchas las personas que no han regresado a sus casas o que están en un hospital con lesiones irreversibles».

A su vez, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, consideró «muy positivo que la tendencia en la reducción de fallecidos de estas vacaciones coincida con la del resto del año», aunque discrepa con el Ministerio del Interior sobre las causas de este descenso.

A este respecto, Arnaldo estima que las claves de esta reducción son «la mayor agilidad en las salidas, que provocan menos retenciones; unas mejores condiciones climatológicas que el año pasado; y la apertura de nuevos tramos de carretera». Igualmente, avisó a la DGT de que «la política sancionadora que ha aplicado hasta ahora ya no tiene más recorrido» y «ahora hay que incidir en la educación vial y en la formación de los conductores».

Al tiempo, el responsable de Seguridad Vial del RACE, Tomás Santa Cecilia, señaló que la disminución de muertos es un dato «muy positivo», aunque advirtió de que la «política de coacción de Tráfico ha dado resultado por ahora, pero hay que tener en cuenta que una persona que conduce con miedo a que le quiten los puntos o a que le metan en la cárcel es un conductor inseguro».

Enormes retenciones

Al tiempo, cientos de kilómetros de retenciones se acumulaban en las carreteras con destino a alguna de las seis comunidades en las que ayer todavía era fiesta.

La Operación Retorno se despedía así con monumentales atascos. Según datos de la Dirección General de Tráfico, los problemas más significativos se localizaban hacia el medio día en Burgos, en la AP-1, A-1 y A-62; en Murcia, por la A-30 y la A-7, y en desplazamientos desde Tarragona hacia Barcelona (por la capital, El Vendrell y Mont-Roig del Camp).

Así la AP-7 registró retenciones de hasta 35 kilómetros a la altura de la localidad de Martorell, una vía en la que, según la DGT, se preveían problemas debido a que alrededor de 270.000 vehículos regresaron a sus casas en la Ciudad Condal.

También en Tarragona los conductores se vieron implicados en diversos atascos que llegaron a acumular hasta 20 kilómetros de retención, mientras que en Lérida, la nieve obligó a cerrar la carretera hacia Port de Boinagua y hacia Pla de Beret en ambos sentido. En una decena de carreteras comarcales en toda Cataluña era obligatorio el uso de cadenas.

Iguales medidas eran necesarias en Aragón y en Asturias. En el Principado permanecían cerrados desde el pasado viernes, La Cobertoira, Connio y Ventana. Ayer, los que circularon por las carreteras asturianas tuvieron que usar cadenas en otros 11 puertos. De hecho, Asturias, junto con Cantabria y País Vasco, son las comunidades que mantienen la alerta por el temporal, que en otras autonomías ha ido remitiendo en los últimos días.

Las carreteras, informó la Dirección General de Tráfico, registraron también problemas en Málaga, con 16 kilómetros de retenciones en la A-7, en sentido Rincón de la Victoria, de más de10 kilómetros en la provincias de Murcia, Córdoba, Zaragoza y Zamora y de casi 20 en los accesos a Madrid.