Una anciana con alzhéimer pasa varios días con su hijo fallecido en el sillón de su casa de Granada

La mujer, de 86 años y dependiente de su hijo, fue trasladada al hospital con una deshidratación grave

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Carmen no tiene quién la cuide. La muerte casi alcanza a la anciana de 86 años cuando las autoridades descubrieron el cuerpo sin vida y con señales de descomposición de su hijo, Francisco Bolaños, de 57 años de edad, en el sillón de su casa y a la mujer en la habitación aledaña postrada en la cama con una deshidratación aguda por la que tuvo que ser trasladada a un centro hospitalario. Los comerciantes y vecinos de la calle Azorín en Camino de Ronda echaban en falta a Francisco desde la mañana del sábado. Hacía varios días que no se encontraban con el inquilino, pintor de profesión, en el rellano del bloque donde el hombre vivía junto a su madre en el sexto B.

La anciana sufría alzhéimer y una minusvalía física que le obligaba a permanecer en cama bajo el cuidado de su hijo y de una trabajadora social que acudía al domicilio un par de veces por semana.

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