Protestas contra el cambio climático
Protestas contra el cambio climático - Reuters

Los ambientalistas adolescentes toman las calles

Estudiantes de más de mil ciudades de noventa países secundan este viernes una huelga contra el cambio climático

Berlín Actualizado: Guardar
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«Las generaciones mayores continúan robándonos nuestro futuro y no dejaremos que lo hagan más». Así de contundente se expresa Greta Thunberg, la ambientalista sueca de 16 años nominada ayer al premio Nobel de la Paz y que ha creado una avalancha de manifestaciones por el clima protagonizadas por adolescentes que hoy marca su primer hito: estudiantes de más de mil ciudades de noventa países secundan hoy una huelga internacional contra el cambio climático en sintonía con el movimiento apartidista 'Fridays for future' que comenzó Thunberg el verano pasado. En España, colectivos agrupados bajo el nombre de «Juventud por el clima» han convocado 45 concentraciones y sentadas frente a sedes parlamentarias o gubernamentales en 43 ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Málaga, Zaragoza, Palma, A Coruña, Valladolid, Albacete, Santa Cruz de Tenerife, Granada o Badajoz.

El malestar, la lucidez y el empoderamiento de Thunberg al verse víctima –según sus propias palabras– de «treinta años de inacción y negacionismo» la ha llevado a plantarse desde el 20 de agosto pasado cada viernes frente al Riksdagshuset, el palacio del Parlamento sueco en Estocolmo, «hasta que Suecia cumpla con el Acuerdo de París». La globalización digital y la sintonía de Thunberg con otros jóvenes al verse que son ellos quienes sufrirán por más tiempo los efectos del calentamiento global, han desembocado en un insistente reclamo de medidas urgentes y concretas respaldándose en la comunidad científica: en Europa, más de doce mil científicos de Alemania, Austria y Suiza han apoyado en una posición conjunta al movimiento 'Fridays for Future' que hoy entregará la lista de los firmantes.

Davos, Bruselas, Nueva York

La «huelga por el clima» que Thunberg comenzó en solitario, ha llevado a la ambientalista sueca hasta la cumbre del clima de Katowice (Polonia), al Foro de Davos (Suiza) o a Bruselas, viajando siempre sólo en tren para evitar la excesiva contaminación de los aviones. De ahí que cuando se le pregunta si irá a Nueva York en septiembre a la cumbre del clima de Naciones Unidas, la joven ambientalista responde que no volará, pero ha investigado que un buque de contenedores dejaría la menor huella de carbono posible. En una conferencia del Comité económico y social europeo en Bruselas, Thunberg ha ido al grano en una sala llena de políticos de la Unión, entre ellos el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker: «Sabemos que los políticos no quieren hablar con nosotros. Está bien, (...) Queremos que hablen con los científicos y les escuchen»: «han perdido décadas por su inacción y negacionismo» ha dicho la joven sueca recordando que «el tiempo se agota» y que «hemos empezado a limpiar su desastre y no pararemos hasta lograrlo».

Luego de cruzar media Europa en tren ya que según Thunberg no es coherente hablar de calentamiento global y volar en ‘jet’ privado, la ambientalista llegó al Foro Económico Mundial de Davos para pedir a los líderes mundiales que se movilicen para lograr los objetivos del acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global a +2°C, si fuera posible +1,5°C, en relación a la era preindustrial: «Es totalmente injusto que las antiguas generaciones nos dejen esto, a nosotros y a las generaciones futuras (...) y que tengamos que limpiar detrás», ha dicho luego de saludar a la directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde. «Ustedes dicen que aman a sus hijos por encima de todo, pero les están robando su futuro ante sus propios ojos», ha comentado desde Davos en referencia a la lentitud de los avances sobre el cambio climático. «He venido aquí», remachó desde Suiza, «para hacerles saber que el cambio está llegando, les guste o no».