Desarrollan un fármaco español contra el alzhéimer con resultados prometedores
dia mundial del alzhéimer

Desarrollan un fármaco español contra el alzhéimer con resultados prometedores

Sociedades médicas y de familiares de afectados reclaman una estrategia nacional para esta patología

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Combatir el alzhéimer, que afecta a medio millón de españoles y que como mínimo duplicará esta cifra de aquí a 2050, es uno de los grandes retos en la actualidad. Después de tres décadas de investigación, los fallos reiterados en la búsqueda de nuevos fármacos o vacunas sugieren que la enfermedad debería tratarse mucho antes, cuando empieza a producir los primeros daños aún de forma silenciosa en el cerebro. Para eso es necesario una mejora en el diagnóstico temprano, lo que requiere un plan estratégico a nivel nacional, como reclaman asociaciones médicas y de familiares de afectados, en el día mundial de esta patología que se celebra hoy viernes.

«Hace tres años, la Unión Europea instó a desarrollar estrategias nacionales. Y ya hace más de una década que se planteó en nuestro país pero seguimos sin ella, a diferencia de países como Francia, Inglaterra o Alemania», explica Pablo Martínez-Lage, coordinador del Grupo de deterioro cognitivo y demencias de la Sociedad Española de Neurología.

Se trataría, añade, de diseñar un plan de ámbito nacional dirigido a mejorar el diagnóstico temprano y el acceso a recursos diagnósticos disponibles para oncología que podrían utilizarse también en alzhéimer, como el PET. No requiere dedicar partidas importantes de presupuestos, insiste, tan solo optimizar lo ya existente.

«Si no se diagnostica pronto, el tratamiento empieza demasiado tarde», señala Martínez-Lage. Sobre todo si se tiene en cuenta que los fármacos actuales consiguen estabilizar al paciente durante un periodo que oscila entre 12 y 18 meses, «y cuanto antes se logre, mejor» dice Lage.

Destaca Martínez-Lage que en la reunión anual de la Asociación Americana de Neurología se presentará el resultado de un ensayo con anticuerpos monoclonales, «aparentemente» negativo, «pero que en el subgrupo de pacientes en fase más leve parece ralentizar la enfermedad. Esto respaldaría mucho la hipótesis de que los antiamiloides fallan porque llegan muy tarde».

Como terapia estándar parece establecerse la combinada, explica el portavoz de la SEN: «Hay estudios que sugieren que la

«Los tratamientos no se mantienen el tiempo suficiente»

combinación de donepezilo y memantina es más eficaz que la monoterapia. Además, los estudios de mercado indican que los tratamientos no se mantienen el tiempo suficiente, al cabo de un año se suspenden. Y estamos aprendiendo que cuanto más tiempo se mantengan mejor. Retirarlo supone un empeoramiento drástico cognitiva y funcionalmente para el paciente».

Fármacos prometedores

Entre los estudios farmacológicos en curso, destaca Martínez-Lage el ensayo en fase II de Tideglusib, «conceptualmente es un buen abordaje porque utiliza la vía de la proteína tau, que también podría tener efecto en demencia establecida», señala. Este fármaco, que desarrolla la farmacéutica Noscira, nació en el laboratorio de Neurofármacos del Instituto de Química Médica del CSIC, que lidera Ana María Martínez Gil:_«Está en fase IIb, y ya ha demostrado su seguridad en pacientes con alzhéimer, así como los primeros signos de eficacia, es decir, de una tendencia a la mejoría en la cognición». Este estudio clínico multicéntrico de Noscira se ha desarrollado en 6 países y se publicarán los resultados antes de final de año.

Esta compañía farmacéutica está desarrollando también un fármaco «multifuncional», explica la doctora Martínez Gil: «Combate el déficit de acetilcolina y a la vez bloquea la producción el betamiloide. Ya ha pasado la fase I de ensayo clínico. En cuanto salgamos del bache económico y haya más fondos se podrá seguir avanzando en el desarrollo de éste y otros modelos preclínicos que están funcionando bien. A quienes investigamos en áreas de solución tan urgente como ésta nos preocupa que las cosas vayan más lentas de lo que nos gustaría», concluye.

La empresa Araclón, inicialmente dependiente de la Universidad de Zaragoza, y en la actulidad adquirida el grupo empresarial Grifols, tiene en desarrollo una inmunoterapia, una vacuna activa. «Van a empezar estudios en fase I que van dirigidos a ver seguridad. Y eso es una buena noticia, que esta vacuna ya esté en este momento del desarrollo, ha pasado filtros de investigación animal», señala Martínez-Lage.

Otro fármaco con resultados prometedores es el que está desarrollando Lundbeck, un antagonista selectivo del receptor 5HT6 de la serotonina, con un mecanismo de acción diferente a los de los fármacos actuales para la enfermedad de Alzheimer.