Los alumnos españoles podrían pagar hasta 30.000 euros por tasas universitarias en caso de un Brexit «duro»

Afectaría a unos 8.800 alumnos Así lo advirtió este jueves Gonzalo Capellán, consejero de Educación en el Reino Unido y la República de Irlanda de la Embajada de España en Londres, en el marco de una jornada sobre el impacto para el sistema universitario español de la salida de Reino Unido de la UE

La jornada ha sido organizada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Conferencia de Rectores (Crue) y la Representación en España de la Comisión Europea

MADRIDActualizado:

Los alumnos españoles de grado que estudian en Reino Unido y que actualmente pagan, como los nacionales, un máximo de 9.000 libras en concepto de tasas universitarias podrían llegar a pagar hasta 30.000 en caso de que la salida del Reino Unido de la UE se haga sin acuerdo.

El Parlamento británico ha rechazado este miércoles una salida sin acuerdo (el martes ya se le había dicho «no» al acuerdo que May había renegociado con Bruselas) y este jueves votará si el Gobierno le pide o no a Bruselas una prórroga de la fecha de salida (la oficial es el próximo 29 de marzo).

En caso de que la salida se haga «a las bravas» los estudiantes españoles podrían verse abocados, al menos hasta que se negocie el acuerdo futuro de relaciones entre ambos países, a pagar más dinero para afrontar sus estudios. ¿Por qué? Actualmente, hay dos tipos de tasas para los estudios de grado (como sucede con postgrado), una para los nacionales y alumnos de países miembros de la UE cuyo valor es de hasta un máximo de 9.000 libras en los grados.

El segundo tipo de tasas es para el resto de estudiantes internacionales, y que oscilan dependiendo de cada universidad y tipo de estudios (por ejemplo, en Humanidades son más bajas que en otros tipos de carreras que exigen prácticas como Medicina o las ingenierías). Este segundo tipo de tasas oscilan entre los 12.000 y los 30.000 euros (salvo Escocia donde los estudiantes de la UE no pagan nada en los grados) y son para alumnos internacionales, categoría en la que podrían empezar a incluirse los alumnos españoles.

Esto afectaría a los próximos alumnos, es decir, los que ya están cursando mantienen las mismas condiciones que los británicos (tasas a 9.000).

Así lo advirtió este jueves Gonzalo Capellán, consejero de Educación en el Reino Unido y la República de Irlanda de la Embajada de España en Londres. Lo hizo en el marco de una jornada sobre el impacto que la salidad de Reino Unido de la UE puede tener para el sistema universitario español. Ha sido organizada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la Conferencia de rectores (Crue) y la Representación en España de la Comisión Europea.

El problema del pago afectaría, lógicamente, a las universidades británicas que verían cómo el número de alumnos europeos, ante el encarecimiento de tasas, disminuye. De hecho, el Grupo Russel, que agrupa a 24 universidades británicas líderes ha advertido al Gobierno de que el número de alumnos europeos podría empezar a descender.

«El Brexit es una mala noticia y debemos estar preparados para cualquier escenario. La situación crítica es achacable al Reino Unido que no está siendo capaz de aclarar sus objetivos, ni su visión de futuro. A la EU le corresponde mantener la calma», advirtió Raúl Fuentes, subdirector general de asuntos institucionales de la Secretaría de Estado para la Unión Europea.

Por otra parte, Josep María Garrell, miembro del comité permanente de la Crue y rector de la Universidad Ramón Llull, señaló que las consecuencias para el sistema universitario español serán distintas en función del escenario: «La salida no pactada no sé si es el abismo o la peor solución para este tema. La relación científica y a nivel de educación superior entre ambos países es enorme. Desde las universidades y las conferencias de rectores hay que intentar que estas relaciones no se perjudiquen».

Los profesores e investigadores, fuera del decreto del Gobierno

Por su parte, José Manuel Pingarrón, secretario general de Universidades del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades admitió que no se puede hacer mucho desde lo político aunque quiso dejar claro que se hará «todo lo posible para minimizar los perjuicios del proceso para nuestros investigadores, estudiantes y para nuestras relaciones multilaterales».

Por otra parte, recordó que el Gobierno ya ha tomado cartas en el asunto a través de la aprobación del Real Decreto-ley 5/2019, de 1 de marzo, por el que se adoptan medidas de contingencia ante la retirada de Reino Unido e Irlanda del Norte de la UE sin que se haya alcanzado el acuerdo previsto en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.

«El artículo 14 dice que los alumnos procedentes de Reino Unido o Gibraltar en 2019-2020 y en 2020-2021 podrán seguir acogiéndose a los procedimientos de acceso y habrá reciprocidad». El problema de este decreto es que no incluye a los profesores ni investigadores.

«Estos no van a tener problemas, son persona altamente cualificadas, por eso no se han incluido en el decreto. Lo tendrá la gente que no tiene formación», admitió Pingarrón.