Alerta por la propagación del «virus zombie de los ciervos» que podría poner en riesgo a la humanidad

La caquexia crónica es una enfermedad que afecta a ciervos, alces, renos y venados y podría transmitirse a los humanos

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La caquexia crónica es un trastorno que afecta el sistema nervioso de ciervos, alces, renos y venados, y que se manifiesta en una extrema delgadez, movimientos erráticos y la pérdida del miedo hacia los humanos.

Identificada por primera vez en un ciervo de Colorado, Estados Unidos, a finales de 1960, la también llamada la caquexia crónica se ha propagado a otras zonas, registrándose en 251 condados de 24 estados del país. Recientemente dos provincias de Canadá han registrado casos en ciervos, alces y wapitíes, y según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), también ha surgido el virus en Finlandia, Corea del Sur y Noruega.

La caquexia crónica aún no se ha presentado en humanos, pero recientemente varios especialistas han mostrado su preocupación, ya que es probable que en los próximos años la enfermedad se documente en personas debido al consumo de carne contaminada.

Michael Osterholm, experto de la Universidad de Minnesota, cree que el virus se transmite a través de proteínas llamadas «priones» en los fluidos corporales como las heces, la saliva, la sangre o la orina.

«Es probable que los casos humanos asociados con el consumo de carne contaminada se documenten en los próximos años», explica Michael Osterholm, director del Centro de Enfermedades Infecciosas y Prevención de Investigaciones de la Universidad de Minnesota. «Es posible que la cantidad de casos humanos sea sustancial y no sean eventos aislados».

Osterholm es uno de los expertos que han investigado la enfermedad de las vacas locas y su transmisión a los humanos, que se descubrió por primera vez en 1996. Este experto comparó la caquexia crónica con el fenómeno de la enfermedad de las vacas locas.

Según informa The New York Post, los síntomas pueden tardar hasta un año en aparecer y no existe vacuna contra el mal del ciervo. Ya en 2018 un par de macacos alimentados con carne infectada desarrollaron la enfermedad.