Ahmed Al-Tayeb, la más alta autoridad académica del islam suní

Las tensiones entre el iman de la Mezquita de Al Azhar y el Vaticano se han ido suavizando tras la llegada de Francisco al papado

El CairoActualizado:

«Moderado, ilustrado, muy educado» son los cualidades que llevaron a Ahmed Al-Tayeb (70 años, Luxor) a ser elegido en 2010 como gran imán de la Mezquita y Universidad de Al Azhar, convirtiéndolo en la máxima autoridad académica para los musulmanes suníes. Tras la muerte de su predecesor, Muhammad Sayyid Tantawy, el aquel entonces omnipresente dedo de Hosni Mubarak lo eligió para tomar las riendas de la institución encargada de la propagación de las enseñanzas islámicas.

La cercanía de Tayeb al régimen y su rechazo manifiesto a los Hermanos Musulmanes –ahora declarados organización terrorista en Egipto- también ayudaron a que el doctor en Filosofía Islámica por la Universidad de la Sorbona y gran muftí de Egipto entre 2002-3 fuera elegido. Poco después, Al-Tayeb se vio forzado a renunciar de su militancia en el NDP, partido gubernamental, ante las presiones que pedían mayor independencia de la cabeza de Al Azhar.

El 48º imán de Al Azhar siguió los pasos de su predecesor Tantawy, quien había reprochado al anterior Papa Benedicto XVI su «clara ignorancia del islam» cuando éste usó una cita del emperador bizantino Manuel II Palaiologos –«Muéstrame qué ha traído nuevo Mahoma, y lo único que encontrarás son cosas malvadas e inhumanas»- en un discurso en 2006. Si bien las relaciones se mantuvieron tensas desde entonces, la posterior preocupación de Benedicto «por los cristianos perseguidos en Oriente Medio», expresada en un discurso tras un atentado contra una iglesia en Alejandría en 2011, terminaron por separar ambas instituciones. El mensaje del Papa era «una interferencia inaceptable en los asuntos internos egipcios», afirmó entonces Al-Tayeb. Sin embargo, según señalan desde Al Azhar, las tensiones se han ido suavizando desde la llegada del Papa Francisco a la silla de Pedro.

Al-Tayeb ha sido criticado por su tibieza con los yihadistas del Estado Islámico, a quienes se negó a catalogar de «infieles» en alguna ocasión, aunque sí de «terroristas». «Al Azhar no puede acusar a ningún musulmán de ser un kafir (infiel) mientras éste crea en Alá, incluso si comete atrocidades». Según el erudito musulmán, estos terroristas nacen por «la mala interpretación del Corán y las sunnas (enseñanzas del profeta)» y son «criminales manchando la imagen del islam».

También ha señalado que son «productos del colonialismo sirviendo al sionismo», en uno de sus habituales ataques tanto al sionismo como a Estados Unidos, a quien acusa de destruir Oriente Medio (especialmente Irak) y de instar a que los musulmanes de distintas confesiones (suníes, chíes) luchen entre ellos. Al-Tayeb ha condenado numerosos atentados del Daesh, como el de París, y ha señalado que el islam «no debe prevalecer ni ser expandido por la fuerza, sino con la razón y el pensamiento». También se ha mostrado contrario al niqab, el velo completo en la mujer musulmana.