Vídeo: EL temporal ha pasado, ahora toca evaluar daños (ATLAS) - EFE
Posible declaración de «zona catastrófica»

Las aguas vuelven a su cauce y Cantabria se enfrenta a la vuelta a la normalidad: «Nunca vi nada igual»

Un millar de efectivos trabajan para resolver los incidentes ocasionados por las riadas que involucran a personas, a vías de comunicación y suministros básicos

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Cantabria ha sufrido esta semana las peores inundaciones que se recuerdan, con 62 municipios afectados y 111 evacuados. «Nunca vi nada igual» es el comentario más repetido entre los vecinos. Este viernes los ríos están volviendo a sus cauces y sin alertas meteorológicas a la vista. Los caudales tienden a normalizarse bajando de manera progresiva, a tal ritmo que se espera que hoy se recupere el orden perdido. El agua aún inunda algunos municipios, pero hay cerca de mil personas que llevan trabajando sin descanso desde ayer para devolver la normalidad a la región y la tranquilidad a los afectados. [ Más información en el Diario Montañés]

Toca, también, evaluar los daños para solicitar la declaración de «zona catastrófica» dada la magnitud del desastre, según ha confirmado esta mañana el presidente, Miguel Ángel Revilla.

«Nunca vi nada igual»

Cuatro puestos de mando permanecen instalados en la zonas más afectadas: Cabezón de la Sal, Unquera, Los Corrales de Buelna y Torrelavega, y es desde esos centros desde los que se coordinan los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (más de 200), de Protección Civil, de Medio Natural, de la Guardia Civil, de Cruz Roja, del 061 y de los distintos cuerpos de emergencias de los municipios.

Los datos facilitados a las 6.00 horas por el Gobierno de Cantabria, que destacan la ausencia de víctimas y heridos por esta situación meteorológica, sí recuerdan que ha habido que evacuar a más de 100 personas en pueblos de Mazcuerras, del valle de Iguña, Buelna o Suances.

Salvo hecatombe imprevista, a partir de ahora la prioridad será atender todos aquellos incidentes que involucren a personas, resolver lo que afecta a carreteras y ferrocarriles, a suministros básicos como electricidad o agua y ayudar a la gente en la recuperación de sus bienes, industrias y ganaderías. Son las máximas con las que trabaja desde el amanecer el Gobierno de Cantabria, cuyo helicóptero sobrevuela la zona de Los Corrales, Cabezón y Unquera para hacer un diagnóstico de la situación.

A la par, se ha pedido a la Guardia Civil un inventario de empresas afectadas y un informe sobre las necesidades más importantes en los lugares más perjudicados: Suances, Molledo, Arredondo, Mazcuerras, Ruente, Ampuero, Val de San Vicente y Unquera. Con todos los datos, el Ejecutivo procederá a solicitar la declaración de 'zona catastrófica' para conseguir fondos para la reparación de los daños.