EFE
Ryanair

Una aerolínea entra por primera vez en el «top ten» de emisores de gases contaminantes

La aviación supera con creces las emisiones de cualquier otro medio de transporte

MadridActualizado:

Los diez actores con más emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea siempre han tenido su origen en centrales eléctricas de carbón. Hasta el año pasado. En 2018, Ryanair se convirtió en la primera empresa del sector de la aviación que entra en el «top ten» de emisores, según los datos publicados ayer por la Comisión Europea y analizados por el grupo Transport & Environment (T&E).

Las cifras preliminares del Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) de la UE muestran que, en general, estos gases de efecto invernadero cayeron casi un 4 por ciento el año pasado con respecto a 2017. Pero mientras la contaminación procedente de la quema de carbón está cayendo (se redujo hasta un 9 por ciento gracias al crecimiento de las energías renovables, principalmente eólica y solar), las del sector de la aviación incrementan: las aerolíneas protagonizaron un aumento del 4,9 por ciento de las emisiones en Europa el año pasado.

Cada vez hay más presión contra el sector de la aviación. La democratización de este medio de transporte, con el abaratamiento de los vuelos y la demanda del turismo, ha provocado que en los últimos cinco años solo en Europa sus emisiones hayan aumentado un 26,3%, superando con creces cualquier otro modo de transporte.

«Cuando se trata del clima, Ryanair es el nuevo carbón», dijo este lunes Andrew Murphy, gerente de aviación de T&E, tras la publicación de los datos. «Esta tendencia continuará hasta que Europa se dé cuenta de que el sector de la aviación se debe comprometer, que se debe instaurar un impuesto sobre el queroseno y se pongan en marcha mandatos que obliguen a las aerolíneas a cambiar a combustible para aviones con cero emisiones».

Por su parte, Ryanair asegura que «es la aerolínea más verde y limpia de Europa» y que «el nivel de emisión de CO2 por kilómetro viajado de los pasajeros que vuelan con Ryanair es más bajo que el de cualquier otra aerolínea».

La Organización de Aviación Civil Internacional está trabajando en la adopción de directrices de autocontrol de las emisiones en el sector, basado en un sistema de compensación a través de proyectos ambientales, aunque sus críticos aseguran que este tipo de planes se han intentado antes y no funcionan.