Una niña se sirve un vaso de agua
Una niña se sirve un vaso de agua - RAFAEL CARMONA

La OMS advierte de la presencia de microplásticos en el vaso de agua que tomas todos los días

Un informe alerta de los residuos que el cuerpo es incapaz de eliminar

GinebraActualizado:

Presentes en el agua, en los alimentos o en el aire, los residuos plásticos constituyen una amenaza para la salud humana por lo que es necesario reducir su presencia en el medio ambiente, según un informe publicado ayer en Ginebra por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por primera vez la agencia sanitaria de Naciones Unidas dedica un informe a los residuos plásticos, principalmente los presentes en el agua potable. En sus conclusiones, la OMS advierte de que aunque no se haya determinado el nivel de riesgo para la salud humana, los residuos plásticos de un tamaño inferior a 150 micrómetros no son asimilados por nuestro organismo y no consiguen ser eliminados.

Según los expertos, el plástico representa un riesgo sanitario a escala mundial porque tiene efectos nocivos para la salud, tanto en el proceso de su fabricación como en el de su utilización. Además, al dispersarse en el medio ambiente amenzan también al medio ambiente.

Durante la fabricación del plástico se utilizan numerosos aditivos químicos para que el producto obtenga su aspecto final. Los fabricantes no siempre alertan de la toxicidad de estos componentes, que representan alrededor del 7% de la masa total y que debido a que no llegan a fijarse completamente, parte de él termina contaminando el aire, el agua o los alimentos.

El riesgo para la salud humana depende de la dosis de exposición

Los científicos que elaboraron el estudio recomiendan la reducción de la exposición a este tipo de partículas y la eliminación de las partículas plásticas del agua destinadas a consumo humano parta evitar los efectos negativos para la salud una vez ingeridas que, en determinados casos, pueden llevar a la muerte.

Los plásticos, apuntan los expertos, también deber ser eliminados de las aguas residuales. De esta manera, se puede llegar a suprimir un 90% de residuos plásticos de las aguas usadas mediante procesos de filtración que eliminan las partículas inferiores a un micrómetro.

En cualquier caso, el riesgo para la salud humana depende de la dosis de exposición a estas sustancias y a la cantidad absorbida, afirmó el estudio.

El plástico termina por introducirse en el cuerpo humano por ingestión o contacto directo y las microfibras se introducen en los tejidos o en la sangre. Una vez en nuestro organismo pueden alterar el sistema inmunitario o respiratorio, provocar perturbaciones endocrinianas, disminuir la fertilidad o aumentar los cánceres. Las personas más afectadas son las que se exponen a las mismas de forma prolongada y las poblaciones frágiles como los niños, bebés y mujeres embarazadas.