Adiós a las bombillas de gran consumo Se ahorrarán entre 25 y 50 euros al año en cada casa
Las bombillas incandescentes de 100 vatios, como la de la imagen, tienen los días contados | AFP

Adiós a las bombillas de gran consumo Se ahorrarán entre 25 y 50 euros al año en cada casa

MARIBEL NÚÑEZ | CORRESPONSAL EN BRUSELAS
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Las clásicas bombillas de 100 vatios y todos los modelos de vidrio opaco serán dentro de nada una antigüedad en Europa. Ayer entró en vigor una nueva normativa aprobada por la Unión Europea en 2008 que suprime de manera paulatina este tipo de productos por su escasa eficacia energética ya que tan sólo transforman en luz el 5 por ciento de la energía que consumen.

Los defensores de estas bombillas aseguran que proporcionan mejor luz que sus homólogas ecológicas y que su precio es sensiblemente inferior. Son entre 5 y 10 veces más baratas.

Las bombillas tradicionales o incandescentes aparecieron por primera vez en el mercado a finales del siglo XIX de la mano del americano Thomas Edison y, desde entonces, han «iluminado» a generaciones. Ahora, sin embargo, algunos nostálgicos se han dado cuenta de que estas bombillas tienen los días contados y se han lanzado masivamente en su búsqueda, como ha sucedido en Alemania, país en el que, también fruto del «pánico», han subido mucho las ventas de las bombillas incandescentes de 25 y 40 vatios.

Esta nueva regulación sobre la fabricación y venta de bombillas en Europa se enmarca dentro de un ambicioso paquete legislativo para mejorar la eficiencia energética un 20% de aquí a los próximos diez años. La frontera está en el año 2020.

Osram, uno de los principales fabricantes de bombillas de Europa, asegura que el 25% de las bombillas que se venden en Europa son ya «fluocompactas» o de bajo consumo, entre un 65 y un 80% menos que sus homólogas incandescentes.

Los que prefieren ante todo la calidad de la luz frente a los criterios ecologistas podrán decantarse por las bombillas halógenas, que permiten unos ahorros energéticos de entre el 25 y el 45%.

El proceso de retirada del mercado de las bombillas incasdencentes será progresivo, de modo que cada seis meses habrá un tipo de ellas que dejará de poderse comprar. En septiembre de 2010 serán las de 75 vatios las que estarán en las estanterías de las tiendas europeas hasta el final de existencias, como ocurre desde ayer con las de 100 vatios.

Las bombillas de vidrio opaco poco eficientes han sido objeto también de esta nueva regulación ya que, según los expertos de la Comisión Europea, producen una luz difusa muy parecida a la de las bombillas fluo compactas y consumen mucha más energía.

Ahorro a largo plazo

Desde Bruselas se ha vuelto a insistir estos días en que aunque, de entrada, las bombillas más eficientes energéticamente sean más caras el ahorro en todo un año en una casa equipada con ellas puede ser entre 25 y 50 euros.

Las bombillas fluorescentes compactas, que ahorran entre un 65 y un 80% de energía respecto a las incandescentes, duran entre 6 y 15 años, frente a uno de las incandescentes.

La ultima generación de bombillas, de diodos o LED, tienen unas prestaciones similares a las fluorescentes compactas y, además, no contienen mercurio y su duración es incluso mayor.

Los expertos aconsejan que a la hora de comprar una bombilla fluorescente compacta se preste atención a la cantidad de luz que producen: 1300-1400 lúmenes equivalen a una bombilla incandescente de 100 vatios, entre 920 y 970 lúmenes a 75 vatios y así hasta las más pequeñas de 220 lúmenes.

La crisis económica hace que cualquier medida que suponga ahorrar dinero pase a ser rápidamente popular, aunque en el caso de las bombillas de entrada haya que pagar entre 5 y 10 veces más por las más eficientes a nivel energético frente a las antiguas incandescentes. Según cálculos de la Comisión Europea la sustitución de las viejas bombillas filamentosas por las fluorescentes compactas, por ejemplo, supondrá una ahorro de entre 25 y 50 euros anuales por hogar en Europa, a lo que se añaden los beneficios para el medio ambiente y, por tanto, para el conjunto de la sociedad. La medida supondrá un ahorro anual en 2020, cuando ya haya entrado en vigor toda la normativa, equivalente al uso energético de 11 millones de unidades domésticas o, lo que es lo mismo, la reducción de hasta 15 millones de toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera. En total se calcula un ahorro de 5.000 millones de euros.