Vídeo: Abrigos para perros: ¿Son necesarios? - Arturo Vázquez

Abrigos para perros: ¿Son necesarios?

¿Inútiles? O ¿útiles? Esas son las dos grandes preguntas. A favor y otros en contra. Hay quien asegura que el pelaje de los perros les protege. ¿Verdadero? O ¿Falso? Hoy vamos a tratar humildemente de despejar dudas y lo vamos a hacer hablando con un veterinario. Ellos son los que saben lo que es más adecuado -alejado de modas y esnobismos- lo que es más conveniente para nuestras mascotas.

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Hoy vamos a hablar de los abrigos para perros. Con ellos, nos referimos a los acolchados que parapetan contra el frío y a los impermeables que lo hacen para la lluvia. Comenzaron hace dos décadas a asomar tímidamente y hoy en día son una realidad. No obstante, siguen suscitando cierta polémica, llegando a ser motivo de discusión. Hay quienes lo consideran una cursilería. En este artículo vamos a aportar un poquito de luz a favor de la necesidad de la prenda de abrigo en muchos casos. Lean y juzguen.

Comencemos dando la razón a los críticos, para que no se enfaden, hablando de los perros que pueden prescindir de capas o abrigos a la moda. Son aquellos que gozan de un manto cutáneo especializado en los cambios climáticos: mastines, pastores alemanes, huskys, alaskan malamute, akitas y un largo etcétera. «Estas razas, poseen una disposición pilosa muy similar a sus ancestros, los lobos. Si los observan detenidamente apreciarán pelos gruesos, largos y acabados en punta que sobresalen como los árboles más altos de un bosque y bajo esta primera cobertura, millones de finos pelos que se entrelazan formando una capa cercana a la piel, la borra. La disposición es perfecta, un prodigio de efectividad, el calor no se escapa del cuerpo, quedando retenido por la primera capa de finos pelos y para que se escape menos todavía también intervienen los gruesos pelos largos a modo de capa externa, de tejado», comenta el veterinario Javier Álvarez de la Villa, quien añade: «Es como el funcionamiento de un termo. Seguro que habrán visto alguna película en la que los perros de este tipo hacen agujeros en la nieve y duermen inmunes al frío».

Nosotros, si quisiéramos imitarlos tendríamos que emplear el mejor de los sacos de dormir fabricado con plumas de oca y fibras pero estaríamos muy lejos de conseguirlo sin duda. Este tipo de perros queda exento de la necesidad de abrigos y capas. Para ello el veterinario aconseja que para ello «Cuidaremos su manto cutáneo sin lavarles en demasía para no privarles de su capa de cera cuya función es repeler el agua de la lluvia. Lo cepillaremos semanalmente eliminando pelos muertos y favoreciendo de esta manera el recambio continuo del manto piloso. No le someteremos a los calores, muchas veces agobiantes del domicilio con una calefacción excesivamente elevada pues podríamos forzar una muda anticipada y finiquitar así el preciado pelaje invernal», comenta el doctor del Centro Veterinario Víctor de la Serna.

Ejemplares de pelo corto: otra historia

Hablemos ahora de las razas de pelo corto. Muestran a diferencia de las anteriores una sola disposición de pelos, uniformes y cortos. El calor se escapa de sus cuerpos con facilidad. El mecanismo termo que veíamos, no funciona en estas razas. Bóxer, bulldog, pincher, chihuahua, dálmata, galgo etc. Son claros ejemplos. En los rigores del invierno estos perros pueden sentir frio mostrándose temblorosos e incomodos. Manifestarán en ocasiones signos de estrés orgánico crónico con atralgias y enfermedades respiratorias. «Los veterinarios atendemos en ocasiones a animales hipotérmicos; perros de pelo corto que no soportaron el extremo invernal al pasar largos periódos de tiempo expuestos a bajas temperaturas. Animales que se nos presentan con temperaturas cuatro o cinco grados bajo e nivel normal. En estos casos, los cuidados clínicos se basaran en la aplicación de calor externo con mantas térmicas y calor interno con fluidos atemperados. Lograremos muchas veces recuperar», comenta el doctor Álvarez de la Villa. Para este segundo tipo de perros, abrigos e impermeables sin ningún complejo. Nosotros hemos creado estas razas no se olviden. Es decir, el hombre las ha fabricado siguiendo criterios estéticos y a menudo caprichosos pero su efectividad para combatir el frio es mucho menor que la de sus ancestros los lobos.

En el caso de los de pelo largo...

Otro grupo de perros, son los de pelo largo, suave y sedoso. Malteses, shitzu y Lhasa apso etc. Las capas de estos tampoco son eficaces. En cuanto llueve un poquito se empapan como esponjas. Además, tiemblan con mucha frecuencia lo cual puede indicar estrés, nerviosismo, pero también frio. Puede colocarles abriguitos los días fríos y lluviosos. Hágalo sin pudor, es una medida eficaz y no una cursilería. Estos perritos pequeños, eliminan una cantidad de calor grande a través de su superficie corporal. Pierden en proporción más energía radiante que las razas grandes. Están pues más expuestos no solo por el manto cutáneo sino también por su pequeña masa corporal. Además, es muy frecuente el baño con una periodicidad demasiado alta de estos pequeños ejemplares, queremos que estén muy limpios, muy blancos y que huelan muy bien y claro, nos pasamos. Eliminamos por completo la capa cérea o lipídica que cubre e impermeabiliza su pelo y piel. El agua ya no podrá patinar y se empapan como esponjas. Ojo pues con este último punto, no laven en demasía y utilicen productos adecuados. Su veterinario podrá informarles.

Edad y enfermedad

Otros perros que necesitan abrigo son los debilitados por edad o enfermedad. Los perritos añosos o geriátricos están especialmente predispuestos al frío. Su bajo metabolismo es ahora inferior del que podían presumir antaño. Además, por la edad avanzada suelen padecer dolores en esqueleto axial y apendicular. Articulaciones castigadas y artrósicas, necesitan calor para un mejor funcionamiento y un menor dolor. Con el frío, las estructuras anatómicas mencionadas tendrán un menor aporte sanguíneo y esto no es bueno. Coloquémosles abrigos sin complejo seguro que estarán mejor y más cómodos.

Mención aparte, comenta el doctor Álvarez de la Villa, merecen los perros hipotiroideos, los cushinoides, los displasicos foliculares. Estos animales enfermos muestran patrones de alopecia en ocasiones extremos. Es bastante frecuente el hipotiroidismo, esta hormonopatia debilita los folículos pilosos. El animal afectado puede presentarse con extensiones corporales totalmente alopécicas. En estos casos, claro está, se necesita además del abrigo un rápido diagnóstico y un tratamiento clínico eficaz. Como conclusión de este último epígrafe decir que si su pequeño compañero muestra debilitamiento piloso, alopecia parcial o total, caída excesiva de pelo o mal estado del pelaje, pueden estar padeciendo una hormonopatia o un estado carencial o una enfermedad cutánea especifica o incluso una enfermedad sistémica. En todos estos casos será preciso diagnosticar de manera exacta y etiológica para tratar adecuadamente la causa y corregir las consecuencias.

Hemos visto como la elección de vestir con prendas de abrigo a nuestra mascota responde muchas veces a una verdadera necesidad. No olvidemos que no todos los perros son iguales y similares a sus ancestros los lobos. La diversidad de razas puras creadas por nosotros los hombres, es enorme y como obra realizada por nosotros tenemos que aceptar que pueda requerir necesidades especiales que en ocasiones puedan parecer un tanto sofisticadas. Es pues, nuestra responsabilidad.

A modo de consejo

Existen en el mercado en tiendas para mascotas, grandes superficies y tiendas on line una amplia gama de productos entre los que se encuentran abrigos, jerseys, chubasqueros, capas e incluso calzado para equipar a nuestros perros. Para pasear calientes y protegidos del frío, la nieve o la lluvia. Los hay de distintos tejidos y materiales e incluso los reversibles (por un lado abrigo y por otro impermeable). Aunque los hay de grandes marcas y firmas nosotros aquí nos decantamos por jerseys o abrigos que los puede encontrar -dependiendo del tamaño del ejemplar y el material empleado- desde los 8 €. En el caso del calzado, está indicado para algunas razas que son sensibles en las almohadillas de las patas, sobre todo al frío o al hielo. Se fabrican en cuero o poliester antideslizantes (tenga en cuenta que son dos pares) el precio puede ser de 18 € aproximadamente. Siempre como les venimos diciendo, no compre a lo loco, consulte con el veterinario que él le indicará lo más adecuado.