Las motos de «Rodando contra el cáncer» ya han conquistado la mitad de los municipios españoles
Las motos de «Rodando contra el cáncer» ya han conquistado la mitad de los municipios españoles - JAIME FERNÁNDEZ

Los 47 moteros que quieren conquistar toda España por una buena causa

«Rodando contra el cáncer» es una iniciativa solidaria con la que casi medio centenar de motoristas pretende recorrer todos los municipios de la geografía nacional para concienciar y recaudar fondos para la investigación contra esta enfermedad

-MadridActualizado:

«'Gali' paró cuando le diagnosticaron la enfermedad y después, al ver que retomó el proyecto incluso con más energía que antes, le animamos a hacerlo por toda España». Así recuerda Luis Pinto, un motero anónimo que ayuda a luchar contra el cáncer con la rueda pegada al asfalto, cómo el proyecto de José Cardalda —«Gali»— pasó de ser un reto personal a convertirse en una iniciativa que ha reclutado a casi 50 motoristas con un objetivo, llegar a todos los municipios de España para concienciar sobre una enfermedad que, pese a lo habitual, muchos no asimilan cuando les toca.

El reto de «Gali» se llama «Rodando contra el cáncer» y comenzó, como él mismo recuerda, después de comprobar que la solidaridad de la gente podía conseguir muchas cosas, incluso una moto para un piloto que no tenía. «Nos pusimos a ello, hicimos actividades, rifas y fue tal el éxito de la iniciativa que el piloto pudo competir con cinco motos distintas», recuerda 'Gali', quien entonces se quedó con un sabor de boca agridulce.

«Hay mucha gente tocada por el cáncer»

«Quería algo más, conseguir algo más profundo», confiesa. Y en ese momento, año 2014, se lanzó a recorrer todos los municipios de su Galicia natal en moto —de ahí el sobrenombre— para luchar, de forma simbólica, contra el cáncer, que por entonces aún no había llamado a su puerta.

«Podría haberlo enfocado en alguna enfermedad más rara, como la esclerosis múltiple, que la tenía mi padre, pero es que con el cáncer hay mucha gente tocada», argumenta «Gali», quien entonces, cuando el cuentakilómetros echó a correr, también tenía varios familiares «tocados» por el cáncer.

Paraza forzada

La Coruña y todos sus municipios. Hasta ahí pudo hacer «Gali» hasta que le diagnosticaron cáncer de garganta. «Fue un palo», admite el motero, quien llevaba su reto a medias pero quien, sin embargo, pudo salir adelante y retomarlo con la ayuda de los médicos. «Tenemos los mejores profesionales del mundo», ensalza «Gali».

Gali, el impulsor de esta iniciativa, con su moto
Gali, el impulsor de esta iniciativa, con su moto - JOSÉ CARDALDA

Así, en 2015 y con el cáncer ya vencido en la mochila, hizo público su reto en los foros de internet que frecuentan los moteros, quienes rápidamente respondieron a la llamada. «Cogimos el testigo», explica Pinto. Entonces el proyecto ganó 47 «embajadores» —uno por cada provincia vacante— y también adquirió un objetivo mucho más ambicioso: pasar por todos los municipios de España, fotografiarse frente a sus ayuntamientos y pedir a todos los alcaldes un céntimo por cada habitante de la ciudad o pueblo en cuestión para investigar.

Un céntimo por habitante

«Quisimos pedir la cantidad económica más pequeña posible», subraya el promotor de «Rodando contra el cáncer», que pretende conseguir la cantidad simbólica de 8.122 euros—el número exacto de municipios que hay en España— para destinarla a proyectos que investiguen contra el cáncer. «Nosotros no queremos tocar nada de dinero», insiste «Gali», quien muestra su interés porque los donativos puedan llegar a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), desde donde se contestan muy agradecidos porque cuenten con ellos.

«Cualquier iniciativa siempre es bienvenida, todo suma y hay ciudadanos que hacen pequeñas cosas que luego significan mucho en investigación», confirman desde el organismo a ABC. Y para poder justificar las peticiones económicas, los moteros se encuentran en estos meses en plena fase de «conquista», es decir, las motos de los delegados echan humo por las diferentes provincias recorriendo todos sus municipios.

Pinto, que se encarga de Segovia, reconoce que aún tiene «deberes por hacer», puesto que se ha fotografiado frente a «45 ayuntamientos de los 209 que le tocan». Muy cerca de allí, Jaime Fernández, el delegado de Soria, lo lleva algo mejor porque ya colecciona fotos frente a 160 de los 183 municipios de la provincia que le fue asignada.

47 historias

Al fin y al cabo, y aunque «Gali» fuera quien empezara con todo esto, «Rodando contra el cáncer» no es sólo una historia, sino 47 diferentes. «Cada uno tiene la suya», manifiesta Fernández, quien por ejemplo puede contar que, pese a vivir en Madrid, de vez en cuando deja a la familia en casa, coge la moto y —como hicieran Machado o el doctor Caligari y su gabinete— pone camino Soria. «Mi familia es de allí», argumenta el motero, quien colecciona anécdotas de su paso por los pueblos de la provincia más despoblada de España.

«Hay veces que no he visto a nadie a quien preguntarle dónde estaba el ayuntamiento», rememora Fernández a quien, al verle llegar a lomos de su moto, también le han llegado a preguntar si «venía a robar», comenta entre risas el motorista. A pesar de anécdotas como esta, no duda en destacar la buena acogida que ha recibido en todas sus rutas, con las que puede recorrer 20 o 25 municipios al día. «La gente es muy receptiva», confirma.

«En algún pueblo me han preguntado que si había llegado para robar»

Quizá esto se deba a que, como subraya, todos sepan que «el cáncer es un problema y que cualquier esfuerzo (que ellos hagan) es por el bien de los enfermos». Además, como resalta Pinto, el cáncer «nos afecta a todos, porque todos tenemos un familiar, un amigo o un vecino al que le ha tocado». De hecho, incluso hay moteros de este reto en carretera mientras reciben tratamiento, confiesa.

Un céntimo por kilómetro

Según confirman todos ellos, desde que se conoció esta iniciativa, el mundo de los aficionados a las dos ruedas está volcado —para que luego se diga que los moteros son duros y pasan de todo—. «Los estereotipos están para romperlos», advierte entre risas Fernández, quien también indica que proyectos así ponen de manifiesto el carácter solidario de este colectivo: «El ambiente motero tiene un componente de solidaridad muy grande, quizá porque somos los más débiles en la carretera, y eso es algo que nos une mucho a todos».

De hecho, tal es el compromiso que, además de la iniciativa que pretende conseguir un céntimo por habitante en cada municipio español, «Rodando contra el cáncer» tiene abierto otro proyecto con el que animan a los motoristas a donar un céntimo para la causa por cada kilómetro que recorran en sus rutas. Por el momento ya han conseguido casi 3.000 euros.

A medio camino

Entretanto, el pasado fin de semana se reunió en Madrid la mayoría de los delegados para poner en común los avances y experiencias de un proyecto que casi ha llegado a su ecuador. En las estimaciones de «Gali», ya han estado en el 50% de los municipios españoles, algo que su promotor seguro que no se imaginó cuando empezó a hacer kilómetros con su moto, en solitario, por las carreteras gallegas.

Foto de grupo en Madrid de los delegados provinciales del proyecto
Foto de grupo en Madrid de los delegados provinciales del proyecto - JOSÉ CARDALDA

«Mi madre no lo entendía muy bien y no la he involucrado mucho porque es un tema que le tocaba la fibra», confiesa «Gali», un motero que un día tuvo una idea; otro día fue golpeado por el cáncer y quien, después de levantarse, convenció a unos cuantos amigos para hacer algo extraordinario.

«Es nuestra vida, nosotros andamos en moto, nos da alegría hacer rutas y viajes y si además podemos hacer que esa felicidad repercuta en algo solidario, nosotros no podemos ser más felices», concluye.