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Las 26 personas más ricas del mundo tienen la misma riqueza que los 3.800 millones de personas más pobres

Estos datos figuran en el informe «¿Bienestar público o beneficio privado?», elaborado por Oxfam

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Las 26 personas más acaudaladas del planeta concentraron el año pasado tanta riqueza como las 3.800 millones de personas más pobres, cuando en 2017 eran 43 y ya han transcurrido 10 años desde el inicio de la crisis económica global.

Estos datos figuran en el informe «¿Bienestar público o beneficio privado?», elaborado por Oxfam y dado a conocer este lunes, víspera del inicio de una nueva edición del Foro Económico Mundial, que cada año reúne a la élite política y económica mundial en Davos (Suiza).

El informe indica que el número de milmillonarios (esto es, con fortunas de más de 1.000 millones de dólares) «prácticamente se ha duplicado» en los 10 años posteriores a la eclosión de la crisis económica, al pasar de 1.125 en 2008 a 2.208 en 2018.

Además, la riqueza de los milmillonarios se incrementó el año pasado en 900.000 millones de dólares (lo que equivale a 2.500 millones de dólares al día), mientras que la los 3.800 millones de personas más pobres del mundo se redujo en un 11%.

Oxfam afirma que los milmillonarios son «más ricos que nunca» y que cada dos días surgió uno nuevo entre 2017 y 2018. Por el contrario, unos 3.400 millones de personas viven con menos de 5,50 dólares al día.

Los países pobres pierden 170.000 millones de dólares en ingresos fiscales cada año por la evasión de las grandes empresas y fortunas, que podrían destinarse a servicios públicos básicos. En Nepal, un niño de una familia pobre tiene tres veces más probabilidades de morir antes de los cinco años que uno de un hogar rico.

«Esta alarmante crisis global de desigualdad es el reflejo del fracaso del sistema económico actual. Los Gobiernos deben actuar inmediatamente para lograr cambios reales y un futuro digno para todas las personas y no solo para una minoría privilegiada», señala el director general de Oxfam Intermón, José María Vera.

Sanidad y educación

Por otro lado, Oxfam señala que «muchos gobiernos están alimentando esta crisis con sus políticas» porque gravan de manera insuficiente las grandes empresas y fortunas y no consiguen recortar la evasión fiscal. En 2015, sólo cuatro centavos de cada dólar de ingresos fiscales recaudados en el mundo provenían de impuestos sobre la riqueza, como la herencia o la propiedad. Las tasas fiscales a la riqueza se han reducido o eliminado en muchos países ricos y apenas se implementan en los países pobres.

«Si el 1% más rico pagase sólo un 0,5% adicional de impuestos sobre su riqueza, podría recaudarse más dinero del que costaría educar a los 262 millones de niños que no asisten a la escuela y brindar atención médica que podría salvar la vida a 3,3 millones de personas», insistió Vera.

El informe indica que la creciente desigualdad económica en el mundo afecta especialmente a las mujeres y las niñas, y que las bajadas de los tipos impositivos en el impuesto sobre la riqueza benefician sobre todo a los hombres, quienes poseen un 50% más de riqueza que las mujeres a nivel global y controlan más del 86% de las grandes empresas.

Oxfam calcula que si una única empresa se encargase de realizar el trabajo de cuidados no remunerado que llevan a cabo las mujeres de todo el mundo, su facturación anual ascendería a 10 billones de dólares, esto es, 43 veces más que la de Apple, la mayor empresa del mundo.

En España

En España, una de cada seis familias de clase media cayó en la pobreza durante los años de crisis y no ha salido de ella pese a la recuperación, al tiempo que el número de hogares españoles en los que no entra ningún ingreso aumentó en el último año 16.500, hasta alcanzar los 617.000 hogares.

El estudio destaca que la clase media española tiene hoy 10 puntos menos de la renta nacional, en comparación con la que ostentaba en el año 2000, y señala que la inmovilidad social en España hace que quienes son ricos y pobres «se perpetúen» y que las personas más empobrecidas «tengan más difícil cambiar su situación a lo largo de su vida». «La sociedad española se ha polarizado a costa del adelgazamiento de las clases medias», dice Oxfam.

En España, la pobreza aumentó durante la crisis cuatro veces más de lo que se ha reducido con la recuperación. Esta polarización, según la ONG, «es el reflejo de la grave crisis de desigualdad que vive el planeta».

Además, el estudio critica que en España, desde el inicio de la recuperación, el crecimiento económico ha beneficiado «desproporcionadamente» a las rentas altas. Así, señala que el año pasado aumentaron en 16.500 los hogares en los que no entró ningún tipo de ingreso, alcanzando los 617.000.

Por su parte, los ultramillonarios —personas cuyos activos netos equivalen o superan los 40 millones de euros— aumentaron en un 4 por ciento, llegando a la cifra récord de 1.690 personas.

«Esta alarmante crisis global de desigualdad es el reflejo del fracaso del sistema económico actual. Los Gobiernos deben actuar inmediatamente para lograr cambios reales y un futuro digno para todas las personas y no solo para una minoría privilegiada», ha señalado el director general de Oxfam Intermón, José María Vera.

Si no se reducen los actuales niveles de inequidad, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) estima que en España se necesitarán 120 años, cuatro generaciones, para que una familia del 10% más pobre alcance los ingresos medios.

En esta línea, el informe detalla cómo la pobreza y la riqueza en España se heredan. En concreto, indica que si se nace en una familia de ingresos altos se ganará un 40% más que si se crece en un hogar con ingresos bajos.

Además, el estudio subraya que el sistema educativo «es ahora más inequitativo que antes de la crisis». De todas las personas que abandonan prematuramente sus estudios, 1 de cada 2 pertenece al 20% de hogares con menos ingresos.

«La desigualdad afecta a los derechos y oportunidades que tengamos en nuestra vida relacionados con la salud, esperanza de vida o la participación ciudadana, entre otros. Por ejemplo, si vives en un barrio rico de Barcelona tu esperanza de vida será de 11 años más que si tu casa está en un barrio pobre. En Madrid, esta diferencia alcanzaría los 7 años», ha dicho Vera.

Según el informe internacional, el sistema actual es «incapaz» de reducir la desigualdad y la pobreza, así como de mejorar la igualdad de oportunidades para que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos.