El sacerdote polaco Krzysztof Charamsa
El sacerdote polaco Krzysztof Charamsa - EFE

El sacerdote homosexual expulsado del Vaticano dice sentirse «liberado y en paz»

Krzysztof Charamsa ha enviado una carta al Papa Francisco, del que ha dicho que es «una esperanza para la Iglesia» para luchar contra la discriminación

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El sacerdote polaco Krzysztof Charamsa, expulsado del Vaticano por haber revelado públicamente que es homosexual y que tiene pareja estable, ha afirmado hoy que se siente "liberado y en paz".

Charamsa era funcionario en la Congregación para la Doctrina de la Fe (antiguo Santo Oficio) y ha sido expulsado de ella tras revelar el pasado día 3, un día antes del inicio del Sínodo de Obispos sobre la familia, en una entrevista en el diario "Il Corriere della Sera" que es gay, que tiene un compañero sentimental (catalán) y que se siente orgulloso de ello.

Tras su expulsión, el sacerdote se ha trasladado a vivir a Cataluña con su pareja y hoy, en una entrevista en Catalunya Radio, ha afirmado que ha enviado una carta al Papa Francisco, del que ha dicho que es "una esperanza para la Iglesia" para luchar contra la discriminación, aunque ha lamentado que la Congregación para la Doctrina de la Fe haya cerrado el debate de la homosexualidad sin reflexión.

Charamsa ha opinado que el papa Francisco lo tiene "difícil para hacer cambiar las posiciones de los obispos más cerrados".

"El discurso del papa Francisco es de una esperanza profunda para esta Iglesia en este momento. Él ha permitido discutir, pero lo tenemos que decir claramente: la Congregación para la Doctrina de la Fe ha cerrado cualquier discusión", ha dicho el prelado.

Krzysztof Charamsa ha reiterado que se siente "liberado" tras admitir que tiene una pareja del mismo sexo, y ha considerado que hubiera sido peor quedarse callado ante la posición dentro de la curia vaticana con respecto a los homosexuales, que califica de "homofobia paranoica irracional".

El capellán ha destacado que "mi pecado de hoy no es tan grave, no es tan grande como mi pecado de silencio, de apoyo, por una situación que considero inhumana dentro del Vaticano. Para ellos, las relaciones homosexuales son inhumanas, son la expresión de una sexualidad no humana".

El religioso ha reconocido que recibe cada día correos de otros curas que le agradecen que haya hecho pública su homosexualidad.