Abusar de las bebidas azucaradas está relacionado con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca
Abusar de las bebidas azucaradas está relacionado con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca - yolanda cardo

Investigadores alertan de los riesgos para la salud de las bebidas azucaradas

Un estudio publicado en el «Journal of the American College of Cardiology» relaciona su consumo con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y sufrir enfermedades del corazón

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Abusar de las bebidas azucaradas, que contienen azúcar en forma de alta fructosa de jarabe de maíz o azúcar de mesa (sacarosa), nos hará ganar peso y desarrollar diabetes tipo 2 y problemas de corazón. Así lo afirma un nuevo estudio publicado en el «Journal of the American College of Cardiology» que aborda además el papel que juega la fructosa–principal azúcar que se encuentra de forma natural en la miel y la fruta– en el desarrollo de estas enfermedades.

«Desde que rara vez consumimos fructosa en aislamiento, la principal fuente de fructosa en la dieta proviene de los azúcares que contienen fructosa, sacarosa y jarabe de maíz de alta fructosa, en las bebidas endulzadas con azúcar», según Frank Hu, profesor de Nutrición y Epidemiología e investigador principal del estudio. «Nuestros resultados subrayan la necesidad urgente de estrategias de salud pública que reducen el consumo de estas bebidas».

Los edulcorantes como el jarabe de maíz de alta fructosa, producido a partir de almidón de maíz, han sido ampliamente utilizados en los EE.UU. como una alternativa de bajo coste a la sacarosa en alimentos y bebidas. Mientras que el consumo de bebidas endulzadas con azúcar ha disminuido moderadamente en la última década, siguen siendo la principal fuente de ingesta de azúcares añadidos en la dieta estadounidense. De hecho, la mitad de la población de Estados Unidos consume este tipo de bebidas cada día.

«Esto es especialmente preocupante dado que la investigación muestra que el consumo de una o más bebidas azucaradas al día se ha relacionado con un mayor aumento de peso y la obesidad en los numerosos estudios publicados», señala Hu. «El consumo regular de bebidas azucaradas puede provocar un aumento de peso debido a que las calorías líquidas no llenan, y así la gente no reduce su ingesta de alimentos en las comidas posteriores».

Un 26% más de ataques al corazón

El estudio revela que el consumo de una o dos de estas bebidas al día se relaciona con un 26% más de riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2, un 35% más de sufrir un ataque al corazón o una grave enfermedad cardiaca y un 16% de padecer un accidente cerebrovascular.

El equipo de investigación también exploró cómo la fructosa se metaboliza en el cuerpo y su relación con el aumento de peso y el desarrollo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares. «Parte del problema–indica Hu– es cómo la fructosa se comporta en el cuerpo, afirma Hu. La glucosa, otro componente del azúcar, se absorbe fácilmente en el tracto gastrointestinal del torrente sanguíneo donde es transportado a través de la acción de la insulina en las células del cuerpo para ser utilizado como combustible.

«La fructosa–continúa el profesor– se metaboliza en el hígado donde se puede convertir en compuestos grasos llamados triglicéridos, que pueden conducir a la enfermedad de hígado graso y resistencia a la insulina, un factor de riesgo clave para desarrollar diabetes y la enfermedad cardiovascular. El consumo excesivo de fructosa también puede conducir a un exceso de ácido úrico en la sangre, que se asocia con un mayor riesgo de gota, una artritis inflamatoria dolorosa».

Los investigadores señalan que, dado que la fructosa y la glucosa normalmente viajan juntos en las bebidas endulzadas con azúcar y los alimentos, es importante reducir la cantidad total de azúcares añadidos, sobre todo en forma de bebidas endulzadas con azúcar. Ellos proponen una serie de alternativas que sustituyan este tipo de bebidas, como el agua, café o té.

Hu indica que, pese a que se necesita aún más investigación para explorar los efectos de estos azúcares en la salud, ya hay pruebas suficientes para adoptar medidas que reduzcan el consumo de bebidas endulzadas con azúcar. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Comité de los EE.UU. de Guías Alimentarias de 2015 recomienda que los azúcares añadidos constituyen no más del 10% del total de calorías consumidas.