La opositora Martha Beatriz Roque, en una foto de archivo del año 2008
La opositora Martha Beatriz Roque, en una foto de archivo del año 2008 - afp

El régimen cubano detiene a opositoras invitadas por la Nunciatura a saludar al Papa

Decenas de arrestos en toda la isla durante la visita de Francisco, denuncian varios grupos de la disidencia

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La represión contra la disidencia durante la visita del Papa a Cuba ha alcanzado a tres opositoras que habían sido invitadas personalmente por la Nunciatura para saludar a Francisco a su llegada a la sede diplomática del Vaticano y junto a la catedral de La Habana. Varios grupos de la disidencia han denunciado además las decenas de detenciones y arrestos domiciliarios de opositores por parte de la policía política. Entre 50 y 100 opositores han sido arrestados en todo el país, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, que aseguraba este lunes que el balance era provisional. Las Damas de Blanco echaron en falta referencias a los derechos humanos del Santo Padre.

Berta Soler, líder de las Damas de Blanco; Miriam Leiva, periodista independiente, y Martha Beatriz Roque, presa política de la Primavera Negra, fueron detenidas el sábado durante unas horas cuando se disponían a acudir a la sede de la Nunciatura, tras haber sido invitadas en persona por el secretario del nuncio para que pudieran saludar al Santo Padre a su llegada al país. Lo mismo volvió a suceder el domingo en el caso de Leiva y Roque cuando se trasladaban a la catedral, también invitadas por el secretario del nuncio. Soler fue detenida el domingo durante unas horas junto a su marido, Ángel Moya, y otra veintena de Damas de Blanco cuando pretendían asistir a la misa en la Plaza de la Revolución.

«Es un ejemplo del nivel de represión que hay en Cuba»

El modus operandi ha sido parecido en todos los casos, con mejores o peores modos por parte de la policía política. El taxi en el que Miriam Leiva se dirigía hasta la catedral fue interceptado y la opositora pacífica trasladada en un vehículo oficial hasta una estación de policía, donde pasó unas dos horas acompañada por cuatro oficiales de la Seguridad del Estado y una mujer. Según el testimonio de la disidente, una de las fundadoras de las Damas de Blanco, los oficiales le advirtieron de que «no podía participar en ninguna actividad del Papa porque no tenía ninguna acreditación ni invitación escrita». No bastaba la invitación en persona del secretario del nuncio. Martha Beatriz Roque, detenida dos veces en 24 horas, asegura que «nadie del pueblo necesita una acreditación para ver al Santo Padre». Para Roque, que dirige la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios, esto «es un ejemplo del nivel de represión que existe en Cuba» y añade que «si el Papa invita a alguien, se supone que se debe respetar su deseo y no imponer que se nos ignore».

Mensaje de las octavillas

Entre las decenas de detenidos figuran cuatro miembros de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu), que interrumpieron el paso del papamóvil poco antes de la misa en la Plaza de la Revolución. Se trata de Zaqueo Báez Guerrero; su mujer, María Josefa Acón (también Dama de Blanco), Ismael Bonet Reñé y Aymara Nieto Muñoz. Báez logró hablar con el Pontífice, a quien trasladó el mensaje de que «en Cuba se vive una dictadura, en la que hay represión y opresión», según explicó a ABC el líder de Unpacu, José Daniel Ferrer. El Santo Padre le puso las manos en la frente en señal de bendición y, antes de ser detenido, según el mismo relato, el disidente lanzó octavillas que contenían una oración de bienvenida al Papa, al mismo tiempo que reclamaban «bienestar para la nación, el fin de la persecución y la solución de los problemas sociales y políticos de Cuba». Estas cuatro personas seguían detenidas al cierre de esta edición.

«A nosotros nos toca el sacrificio de la represión»

Berta Soler lamentó ese lunes que el Pontífice no se haya referido hasta ahora a la situación de los derechos humanos en la isla. «El Santo Padre visita Cuba como misionero de la misericordia, pero no ha hablado sobre los derechos humanos, el cese de la violencia, la libertad de los presos políticos, la justicia», señala la líder de este grupo de mujeres, que subraya que «si no hay respeto a los derechos humanos, no se podrá cumplir lo que el Papa ha dicho en su homilía». Martha Beatriz Roque valoró de forma positiva la «improvisación» del Santo Padre con los jóvenes. Miriam Leiva considera que Francisco «está tratando de abrir las mentes y los corazones de los dirigentes cubanos, para que haya un cambio en Cuba eso es fundamental» «A otros nos toca el sacrificio de sufrir la represión», remata la exdiplomática cubana.