Puesta de sol en el Ártico
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El deshielo del permafrost del Ártico provocará 43 billones de dólares en daños económicos

Esta fusión liberaría a la atmósfera 1.700 gigatoneladas de CO2 y metano

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El permafrost (suelo permanentemente helado), que contiene unas 1.700 gigatoneladas de carbono en forma de materia orgánica congelada, ha empezado a derretirse como respuesta al calentamiento que se está dando en el Ártico en las últimas décadas, a un ritmo que es el doble del promedio mundial. A medida que el permafrost se degrada, el dióxido de carbono y el metano que contiene se liberan a la atmósfera amplificando las consecuencias que ya tienen las emisiones originadas en la actividad humana. El impacto económico de estas emisiones adicionales no había sido calculado hasta ahora.

En una carta que se publica en la revista « Nature Climate Change», investigadores de las universidades de Cambridge (Reino Unido) y Colorado (Estados Unidos) cifran por primera vez el impacto económico que el derretimiento del permafrost en el Ártico puede tener hasta finales del próximo siglo. Según sus cálculos, el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero por la liberación de CO2 y metano de esos suelos hasta ahora helados podría generar unos daños económicos por valor de 43 billones de dólares, una cantidad equivalente a más de la mitad de la producción anual de la economía global.

Una cantidad que se sumaría al impacto total pronosticado del cambio climático, que era de 326 billones. Contando con el deshielo del permafrost el daño económico alcanzaría los 369 billones de dólares para el próximo siglo, un 13% de lo previsto. «Estos resultados muestran lo mucho que necesitamos medidas urgentes para frenar el derretimiento del permafrost, con el fin de minimizar la magnitud de la liberación de gases de efecto invernadero», dijo Chris Hope, del Cambridge Judge Business School y coautor del estudio, quien realizó estos cálculos en colaboración con Kevin Schaefer, del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo de la Universidad de Colorado. Ambos consideran que si se adopta una estrategia «agresiva» para reducir las emisiones del deshielo del permafrost, se podría reducir el impacto hasta en 37 billones de dólares.

El aumento de las emisiones se traducirá en impactos económicos y no económicos, así como una mayor probabilidad de eventos catastróficos, como el derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental, el incremento de las inundaciones y un clima extremo. Los impactos económicos afectan directamente al Producto Interior Bruto (PIB) de un país, como la pérdida de producción agrícola y costes adicionales del aire acondicionado, mientras que los impactos no económicos incluyen efectos sobre la salud humana y los ecosistemas.