Los expertos hacen hincapié en la importancia de reparar en la fiabilidad de la empresa
Los expertos hacen hincapié en la importancia de reparar en la fiabilidad de la empresa - abc

¿Qué ocurrió para que la joven holandesa muriese al practicar puenting?

Expertos aseguran que «no se puede tener a una persona al borde de un puente sin un cabo de anclaje»

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La muerte de la joven holandesa que se disponía a hacer un salto de puenting en Cabezón de la Sal (Cantabria) el pasado martes ha disparado las alarmas y puesto en tela de juicio la seguridad de este tipo de actividades.

A pesar de que la alcaldesa de la localidad ha declarado este miércoles que las causas del accidente no están del todo claras, todo apunta a un fallo de comunicación, entre la turista y los monitores que preparaban su salto, a causa del idioma. Pero este motivo puede no ser suficiente para que se produzca un accidente con consecuencias de estas características.

Jose Carlos de Santiago, Gerente de la empresa «Asdon Aventura» y vicepresidente de la Asociación Nacional de Turismo Activo (ANETA), ha afirmado que el trágico suceso se ha producido porque «la actividad no se realizó siguiendo el protocolo adecuado» ya que «no es seguro tener a una persona en el extremo de un puente sin un cabo de anclaje», pero no porque la actividad sea en sí insegura.

«El puenting no es una actividad en la cual la suerte aparezca, ni la buena ni la mala, todo es medible», ha manifestado Jose Carlos. Los monitores de este tipo de actividad no requieren de una formación específica que vaya más allá de los relacionados con el mundo de la montaña. En el puenting, el método de trabajo es específico y mecánico, siendo el «respeto al protocolo» el acto de responsabilidad fundamental para que el salto se desarrolle correctamente, «los accidentes son evitables», se ha reafirmado el monitor.

Falta de regulación estatal

El trágico final de la excursionista de 17 años ha puesto sobre la mesa la cuestión legislativa en la materia. No existe una regulación a nivel estatal sobre esta actividad, que se encaja dentro del sector de turismo activo. Son las comunidades las encargadas de las competencias en legislación, y según ha declarado Santiago Lirola Bollo, gerente de la empresa «Seguro de turismo activo», «es bastante dispersa», ya que «hay comunidades como Andalucía, Cataluña o La Rioja donde están claramente establecidas», y sin embargo, hay otras en las que no existe ningún tipo de consenso legislativo.

En el caso de Cantabria, existió una legislación en el año 2010 que incluía en uno de sus epígrafes una norma activa con mención a las empresas de turismo activo, según Santiago, pero fue derogada. «El problema es la falta de regulación uniforme a nivel estatal», ha criticado. «De hecho, otras actividades similares como el parapente están más controladas».

Aunque la regulación sea escasa y variante, según Lirola, los mínimos exigidos en la mayoría de los casos a una empresa dedicada a esta actividad se reducen a una inscripción de registro y, en algunos casos, una póliza de seguros de responsabilidad civil y de accidentes.

Cuidado con las «falsas empresas»

Jose Carlos ha advertido que una empresa reglada dedicada a puenting debe contar –como el resto de negocios– con seguro de responsabilidad civil y de accidentes, que en el caso del sector de turismo activo ha de responder a una cantidad mínima de 601,000 euros, además de un protocolo de actuación para tales casos; plan de autoprotección de sus trabajadores; plan de emergencia y de sistemas de evacuación y, de forma específica, el material correspondiente homologado. «Si se pone todo esto en marcha, es muy difícil que se tenga un accidente», ha repetido el instructor.

Ha insistido también en la importancia de reparar en la fiabilidad de la empresa y, para empezar, asegurarse de que lo es. «Conozco gente que no son empresas y de una forma particular están haciendo actividades de puenting». Por eso, ha persistido en la necesidad de «educar al cliente» para que «la búsqueda en internet no sea: puenting más barato», y concienciarlo de que la diferencia de precio se debe a la ausencia de seguridad y, en el caso de que se produzca algún tipo de accidente, puede declararse insolvente.

Crece en el sector la preocupación por la pérdida de clientes, ya que ante el boom de noticias de este tipo, se instaura la falsa creencia de que el puenting es una actividad insegura. Jose Carlos ha confirmado a ABC que «puede perjudicarnos mucho, de hecho, ahora mismo estamos recibiendo peticiones de anulación de reservas».

Buena práctica del protocolo pertinente

Es probable que las cuestiones que han surgido sobre el puenting encuentren su respuesta en el ejercicio del protocolo y responsabilidad de la empresa antes que en la inseguridad de la actividad en sí. «El puenting es un deporte muy seguro», ha afirmado con retundidad Jose Carlos, «en 23 años que llevo trabajando en ello no he tenido absolutamente ningún tipo de accidente», pero el cliente ha de confirmar que la empresa es solvente, con una trayectoria amplia y no «dejarse llevar por que tenga una página web y cuatro fotos espectaculares de saltos».

Los amigos que acompañaban a la víctima en el viaje están profundamente afectados y algunos de ellos volvieron a su país de origen antes de lo previsto. Ahora el asunto está en manos de los tribunales. La muerte de la joven holandesa es la segunda que se produce en menos de un mes, ya que, el pasado 21 de julio una mujer británica de 23 años falleció en el puente de Tablate, en el término municipal de Pinos del Valle (Granada).