Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología; Julio Sánchez Fierro, abogado, y Pedro Alsina, director de Relaciones Institucionales de Sanofi Pasteur en la sede de la UIMP
Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología; Julio Sánchez Fierro, abogado, y Pedro Alsina, director de Relaciones Institucionales de Sanofi Pasteur en la sede de la UIMP - juan manuel serrano
asociación española de vacunología

Amós García: «Obligar a la vacunación sería contraproducente»

El presidente de la Asociación Española de Vacunología cree que es «desmesurado» forzar a la vacunación de los menores

Actualizado:

Las vacunas siguen en el punto de mira del debate público. Por ese motivo, en los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo ( UIMP) se ha establecido el ciclo «Vacunas: peculiaridades, acceso, financiación y aspecto jurídicos», para debatir sobre si es necesario este medicamento.

El presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós García Rojas, ha reiterado el papel fundamental de las vacunas para mejorar el nivel de salud de la ciudadanía, pero ha admitido que han surgido «grietas» que conviene cerrar. Por ese motivo ha incidido en la necesidad de un «calendario vacunal único», establecido en otros países de la Unión Europea.

García Rojas ha admitido que, casos como el del niño de Olot que murió por difteria el mes pasado, aunque sean terribles, «interesan» para que la gente se conciencie. Aunque también ha explicado, a raíz de la polémica surgida, que ve «desmesurado» obligar a los padres a que vacunen a sus hijos.

En ese sentido, el abogado y vicepresidente de la Asociación Española de Derecho Sanitario, Julio Sánchez Fierro, ha dicho que aquellos que plantean que la vacunación de sus hijos es una decisión a su «libre albedrío» chocan con el derecho de ese joven a la protección de su salud. Y es en esos casos en los que las autoridades podrían obligar a la vacunación de los menores.

Leyes coherentes

El problema, en el caso español, es que esas vacunas no están al alcance de todos. Según los recursos económicos de cada comunidad existen unas u otras. «Eso no es coherente», ha dicho Sánchez Fierro. En el conjunto de los estados miembros de la Unión Europea, las vacunas suponen un 0,35% del gasto sanitario. «En España como mínimo sería bueno abrir el debate sobre su financiación».

Además del problema económico que suponen, existe la dimensión ética. Obligar a la población a vacunarse, no es algo que contemplen desde la AEV. «En algunos países lo han intentado y no ha salido bien», ha admitido su presidente. En España, hay un 5% de la población sin acceso a la cobertura vacunal ya sea porque no pueden permitírselas o porque no creen que seas necesarias.

Pero, según García Rojas, obligar a la vacunación sería contraproducente, ya que los efectos secundarios siempre suponen un riesgo. Por tanto, las autoridades sanitarias centran su función en convencer de los beneficios de la evolución del conocimiento científico.

En la rueda de prensa también se habló de la legislación española y de los cambios de deben establecerse en ese sentido. En 1986 se aprobó la Ley General de Salud Pública, pero hasta 2011 no ha existido un «producto legislativo» realista y no ha sido ni es, según estos expertos, una prioridad. Mientras no se revisen estos puntos, la vacunación seguirá siendo un motivo de debate para la sociedad.