Los niños menores de dos años son los más vulnerables a sufrir problemas de visión por abusar de la tecnología
Los niños menores de dos años son los más vulnerables a sufrir problemas de visión por abusar de la tecnología - fotolia

Abusar de la tecnología genera problemas de visión en los niños

El sistema visual plástico de los más pequeños hace que sean más vulnerables al uso excesivo de los dispositivos móviles

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Si tu hijo pequeño pasa demasiado tiempo ante la pantalla del móvil o tableta, podría desarrollar problemas de visión como la miopía. Así lo ha explicado el oftalmólogo pediátrico del Centro Oftalmológico Quirón, Pablo Durán.

El doctor afirma que el consumo abusivo «podría dar lugar a un aumento de la miopía en la población pediátrica». Los niños, especialmente los menores de dos años, serían más vulnerables que el resto por la plasticidad de su sistema visual, adaptable a las circunstancias y al medio en el que se desarrollan. De ahí que si pasan mucho tiempo trabajando con una pantalla muy reducida y cercana a la vista, unos veinte centímetros, su sistema de enfoque podrá verse alterado.

El doctor Durán comenta que «otra de las consecuencias del consumo de estas pantallas de vídeo es que, en algunos niños, al utilizar tanto tiempo la visión cercana, podrían salir a la luz defectos de graduación, como la hipermetropía, el astigmatismo o, incluso, algunos tipos de estrabismo».

Precisamente, un estudio reciente presentado en el congreso anual de la Asociación Americana de Pediatría, concluía que, según informaron los padres, hasta un quince por ciento de los pequeños menores de un año de edad jugaba habitualmente con las aplicaciones de dichos aparatos.

Pese a esto, el doctor considera que aún es pronto para conocer de manera fehaciente los efectos del continuo uso de estos aparatos. Además, recuerda que en la consulta de oftalmología es cada vez más frecuenteque los padres se interesen por la influencia de los dispositivos móviles en la visión de sus hijos.

Más efectos adversos

Además de lo ya comentado, el uso de pantallas de cualquier tipo disminuye la cantidad de veces que parpadeamos por segundo, produciendo una reducción de la calidad de la lágrima, por lo que el ojo se enrojece, dando sensación de sequedad o cuerpo extraño y visión borrosa, y, al mismo tiempo, puede agravar trastornos como la alergia, la atopia ocular y la blefaritis.

Lo cierto es que cada vez más las tabletas forman parte de la rutina de los niños, ya sea por ocio o porque la utilizan para realizar tareas de clase o deberes. Por este motivo, recuerdan que es recomendable utilizarlas en un área suficientemente iluminada y evitar acercarse mucho a la pantalla. En caso de que se les haya recetado graduación, deben utilizarla cuando estén con el dispositivo; naturalmente, no abusar de las pantallas de vídeo (consolas, ordenador, etc.), ni ver la televisión más de dos horas al día.

Y, más allá del uso de estos dispositivos, manifiestan que si se ve la televisión es importante no abusar, y, en caso de hacerlo, establecer descansos de media hora tras cada periodo; además, la distancia a la que debe encontrarse la televisión debería ser, al menos, de dos o tres metros del lugar donde se sienten los niños.