Dos niñas navegando en internet
Dos niñas navegando en internet - josé gonzález

El 56% de los jóvenes cree que los riesgos de las redes sociales son más frecuentes de lo que se dice

Casi la mitad de los encuestados se han sentido en algún momento dependiente de las redes y el 14% han pensado en desconectarse de ellas

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Un 58% de los jóvenes de entre 16 y 20 años considera que el acoso entre compañeros es más frecuente de lo que se dice, al igual que el envío de imágenes privadas o comprometedoras y un 41% considera que se da con mucha frecuencia el acoso de adultos a menores. El director general de la FAD, Ignacio Calderón, ha explicado que, pese a que los adolescentes son conscientes de los riesgos, «asumen los inconvenientes como contrapartida».

El Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud ha planteado un reto a los usuarios jóvenes de las redes sociales: que se hagan un «selfie», es decir, que se retraten en el uso que hacen de internet. Los resultados ofrecen la imagen que los jóvenes tienen de sí mismos en las redes sociales. Desconfían de ellas, pero siguen usándolas.

Casi todos dicen buscar información y documentarse a través de la red en mayor o menor frecuencia (un 92%), muchos navegan para divertirse y también miran los perfiles de otras personas. Sin embargo, muy pocos consideran ser dependientes –en sentido absoluto– de las redes sociales, aunque un 14% asegura haber sentido la necesidad de desconectarse en algún momento.

El estudio ha clasificado las respuestas de 800 jóvenes de entre 16 y 20 años de acuerdo con cuatro tipos de perfiles.

El primero de ellos, al que han denominado «Integrados en la red (sin grandes entusiasmos)» (un 26,9% de los usuarios), tiene un uso poco intensivo de internet y de las redes sociales. No desconfían de ellas pero tampoco creen que las relaciones online sean mejor que las personales o cara a cara.

Un segundo grupo serían los usuarios «experimentados (que perdieron el miedo a lo online)», representado por un 17,5% de los encuestados, que considera que nos riesgos no son tantos y se desenvuelven con normalidad entre las relaciones a través de redes sociales y las relaciones personales.

Un tercer grupo, al que los investigadores han calificado como «tecnófobos (¿o indiferentes?)» y que supone un 12% del total, representa el sector más desconfiado y crítico con el resto de grupos.

Además, están los «pragmáticos (expertos en nadar entre dos aguas)», que es el tipo de ususario más metido en redes sociales, que considera que hay riesgos, pero, no obstante, disfruta de las oportunidades que ofrece la red.

Se miente más en las redes sociales

En cualquier caso, la mayoría de los encuestados reconoce que en las redes sociales se miente con más asiduidad que en el cara a cara y dicen preferir este segundo trato al primero, aunque consideran que las redes sociales facilitan nuevas relaciones. Eusebio Megías, director técnico del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, encargado de presentar el proyecto, ha explicado que los jóvenes mantienen una visión «no ingenua, pero ambivalente» de las redes sociales.

Uno de los datos sobre los que los investigadores han llamado la atención es que son las mujeres las que más desconfían de internet y de las redes sociales. El 64% de las encuestadas considera que «los riesgos son más frecuentes de lo que se dice», frente a un 48% de los chicos.

Ignacio Calderón ha declarado que «tenemos que ser conscientes de que la clave para la optimización de los beneficios y contener los daños está en la educación en valores».

La dificultad del estudio estriba en que, según la imagen que los adolescentes tienen de sí mismos, no se consideran 'enganchados' a las redes sociales, lo que puede deberse –o no– a una imagen disorsionada de la realidad.

Megías ha explicado que con la dependencia de las redes sociales pasa «algo parecido a lo que, en su momento dijeron de las drogas: las drogas son malas pero a veces son útiles e incluso en ocasiones son necesarias». De hecho, según Megías, hoy en día «no estar en las redes sociales es estar excluído», por lo que el Centro prepara un próximo estudio que aborde el impacto del no-uso de las redes sociales.

Por eso, aunque los menores tengan conciencia de los riesgos que entrañan las redes sociales e internet siempre hay que estar vigilante.