Jóvenes radicales toman la cabeza de la manifestación contra el «decreto 3+2»
Jóvenes radicales toman la cabeza de la manifestación contra el «decreto 3+2» - ÓSCAR DEL POZO
PROTESTAS POR EL «DECRETO 3+2»

Los radicales se apropian de la marcha de los sindicatos contra las carreras de tres años

Toman la cabeza de la manifestación de Madrid e impiden a los convocantes concluir el recorrido previsto

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Los movimientos estudiantiles radicales han acaparado este martes la jornada de huelga y las movilizaciones convocadas por sindicatos y asociaciones estudiantiles en Secundaria y las universidades de toda España en contra del decreto que denominan de «3+2».

Varios cientos de jóvenes que no pertenecían a las organizaciones convocantes, algunos de ellos con el rostro tapado por pasamontañas, se apropiaron de la cabeza de la manifestación ante el estupor de los dirigentes sindicales, que se veían impotentes para recuperar el control de la protesta.

Los intrusos, agrupados bajo el lema « Toma la facultad», aprovecharon que la cabeza oficial de la manifestación estaba todavía en el paseo del Prado para colocarse por delante de ella en la calle Alcalá, justo enfrente de la sede del Ministerio de Educación.

Los gritos coreados por estos jóvenes atacaban a los sindicatos tanto o más que al Gobierno. «¡Comisiones, UGT, sindicatos del poder!», «¡sindicatos de Estudiantes, sindicato de farsantes!», gritaban. Junto a esos, también lanzaban otros como «¡ni Bolonia ni 3+2, estudiantes insumisión!» o «¡ni rectores ni decana, asamblea soberana!»

Este grupo de radicales ni siquiera permitió a los sindicatos que habían organizado acercarse al pequeño escenario que habían instalado en la calle Alcalá para leer su manifiesto. Ante su incapacidad de completar el recorrido como habían previsto sin que derivara en altercados, los organizadores de la marcha claudicaron y se disolvieron.

El secretario de Universidades de CC.OO. en Madrid, Santiago Cuesta, aseguraba tras concluir el acto que «no tenía sentido un conflicto» y por eso se resignaron a que la marcha terminara con aquel grupo en la cabeza de la marcha. Lo importante, a su juicio, es que los diversos manifestantes coincidían en «la lucha contra la reforma del Gobierno por decreto».

Otros sindicalistas exteriorizaban, en cambio, su rabia. «Somos Comisiones Obreras, no nos pueden parar 300 chicos», se quejaba.

El paro pretendía protestar contra el decreto del Gobierno que autoriza a las universidades a ofrecer títulos de grado de tres años. Los convocantes denominan a este decreto de «3+2», al entender que será necesario estudiar tres años de grado y dos de máster, en lugar de cuatro de grado y uno de máster, lo que consideran que elevará el precio de los estudios.

Antes, a primera hora de la mañana, la movilización de los estudiantes se tradujo en Madrid en la instalación de barricadas, quema de contenedores y corte de diversos accesos al campus de Cantoblanco de la Universidad Autónoma, lo que provocó importantes retenciones. Según fuentes de la Universidad, el fuego en el interior del recinto pudo ser sofocado por sus propios servicios de vigilancia, mientras que el que se produjo en la M-607 requirió la actuación de bomberos y policías.

También en el campus de Somosaguas de la Universidad Complutense se registró el bloqueo de los accesos con barricadas, lo que llevó a intervenir a la unidad de intervención policial (UIP), informa I. S. Calleja.

Seguimiento desigual de la huelga

En estas dos universidades madrileñas la paralización de la actividad fue amplia. En el campus de Cantoblanco de la Autónoma se acercó al 100%, así como en el campus de Ciudad Universitaria de la Complutense. Sin embargo, en otras universidades de la Comunidad y del resto del país, el impacto del paro fue muy desigual, si bien los sindicatos que lo convocaban lo consideraron «un éxito» y cifraron el seguimiento en el 85%.

En la Universidad de Extremadura, tan solo lo secundaron el 2,5% del profesorado, el 1,05% del personal de administración y servicios, según datos de la institución. En cambio, en las universidades andaluzas hubo una «alta» participación de profesores y «masiva» de estudiantes, según la Junta.

En cuanto a Secundaria, el Sindicato de Estudiantes aseguró que la huelga fue secundada en un 90% en la mayoría de las comunidades, informa Efe.

El Ministerio de Educación no aportó datos de seguimiento, aunque señaló que, salvo los incidentes en Madrid, hubo «normalidad» en universidades e institutos. La secretaria de Estado de Educación, Montserrat Gomendio, insistió en que el decreto que permite grados de tres años no puede denominarse «3+2» porque no obliga a estudiar un máster ni que éste tenga dos años de duración.