La inversión pública en investigación se estanca en 2015

Un estudio sobre los presupuestos anuales indica que está en niveles de hace una década, y que consolidan el retroceso de los años de crisis.

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La inversión pública en investigación y desarrollo se estancó, bajó o creció en 2015; según se mire. Si se compara en bloque con lo presupuestado en 2014 aumentó un 4,24%. Pasaron de 6.146 millones de euros a 6.406 millones. Sin embargo, según un análisis presentado por la Confederación de Sociedad Científicas de España (COSCE), la mayor parte de esta cuantía se refiere a créditos que, en muchas ocasiones, o no se piden o no se conceden. De la cantidad dispuesta para la subvención pública de la investigación, sin embargo, se perdieron siete millones de euros durante el mismo periodo.

Una caída mínima –del 0,30%– que, según José Molero, coautor del informe ‘Análisis de los recursos destinados a I+D+i contenidos en los presupuestos generales del Estado’, consolidan los recortes presupuestarios de los años de crisis. «Está claro que la ciencia no es una prioridad para el país», aseguró José de No, investigador del Instituto de Estudios de la Innovación –que ha elaborado el documento–. «Los presupuestos nos han decepcionado», reconoció Carlos Andradas, presidente de COSCE. «Se nos ha presentado la recuperación económica como un hecho pero, a nivel de inversión en investigación lo que se ha hecho es consolidar lo que ya había el año anterior».

Las partidas no financieras de los presupuestos –las que pagan la práctica totalidad de la ciencia pública–, aseguraron los autores del informe, están a niveles de 2005. «Y si comparamos a nivel de ejecución de los presupuestos, en 2013 se gastó a nivel de 2002», explicó De No. Además, el porcentaje del PIB que se dedica a la investigación cae cada año. «Cada vez estamos más lejos de la media europea», recalcó Andradas, que avisó de las consecuencias. «Por ejemplo, nuestra presencia en muchos organismos internacionales está en peligro porque no se pagan las cuotas desde hace tres años», afirmó. El Fondo Nacional, del que se nutren la mayoría de convocatorias de proyectos de investigación, ha pasado de 572 millones a 297 millones en los últimos cinco años. Las grandes instituciones científicas del país también han visto una caída.

«Lo que vemos es una aparente mejoría que, en realidad, lo que refleja es la continuidad de una perspectiva triste a medio o largo plazo. Se consolidan las pérdidas», afirmó Andradas. «Vuelven a aumentar los fondos financieros que en un porcentaje tremendo es un dinero que no se gasta». De estas partidas, a las que no pueden recurrir las principales entidades de investigación del país, sino solo las empresas, se ejecutan aproximadamente un tercio. De unos 3.700 millones presupuestados para 2014, por ejemplo, lo que realmente se pagó no llegó a 1.500 millones de euros.