Captura del vídeo de la periodista Chai Jing que denuncia las graves consecuencias de la polución en Pekín - abc

El documental sobre la contaminación que conmociona a China

Una madre, cuya hija nació con un tumor como consecuencia de la polución, cuelga en internet una conferencia que tiene más de 130 millones de visitas

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El último fenómeno de internet en China no es un sensual vídeo de una famosa cantante o una graciosa caída un actor. Ni siquiera algún simpático perro haciendo monerías, que es otra de las predilecciones de los internautas chinos. En su extremo más opuesto, el éxito del momento es un sesudo y crudo documental sobre la contaminación, que ha sido visto más de 130 millones de veces desde que fue colgado el sábado por su autora, la periodista Chai Jing.

Con el título “Bajo la cúpula: investigando la niebla tóxica de China”, se trata de una conferencia que esta antigua reportera de televisión imparte sobre la polución, el problema más grave al que se enfrenta su país por el desarrollo insostenible que ha traído el extraordinario crecimiento económico de las tres últimas décadas. Apoyándose en sobrecogedoras imágenes y testimonios de expertos y víctimas, su historia ha conmovido a la audiencia porque Chai Jing decidió grabar este documental tras descubrir que su hija había nacido con un tumor atribuido a la contaminación, que los médicos pudieron extirparle.

Aunque la periodista muestra la cara sucia del desarrollismo chino en este vídeo, curiosamente no ha sido censurado por los controles que impone sobre internet el régimen, temeroso de que cualquier tema políticamente sensible erosione su poder. De hecho, el recién nombrado ministro de Medio Ambiente, Chen Jining, lo ha alabado al asegurar que “el documental de Chai Jing apela a la conciencia ecológica desde el punto de vista de la salud pública. Merece admiración”.

Por encima de las desigualdades sociales y la falta de libertades, la contaminación es el problema más grave al que se enfrenta China. El mes pasado, el autoritario régimen de Pekín reconoció que 66 de las 74 mayores ciudades del país no habían cumplido sus objetivos para reducir la polución en 2014. De las diez urbes más contaminadas, con Baoding a la cabeza, siete se encuentran en la provincia de Hebei, que rodea a Pekín y está plagada de industrias.

Se cuelan en los pulmones

La contaminación está tan extendida que el 70 por ciento de la población china estuvo en 2012 expuesto a unos niveles de 35 microgramos por metro cúbico de partículas PM 2,5, tan pequeñas que se cuelan en los pulmones y originan enfermedades como cáncer, dolencias coronarias y derrames cerebrales. En Pekín, dichas partículas suelen estar muy por encima de los 25 microgramos que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya considera nocivos para el cuerpo humano. La situación es tan grave que cada invierno, cuando están a pleno rendimiento las estufas para la calefacción que funcionan con carbón, se registran concentraciones de más de 500 microgramos, o incluso se llegan a rebasar los límites de los medidores al superar los 1.000 microgramos por metro cúbico, como ocurrió en Pekín en enero de 2013.

En las grandes áreas urbanas de la industrializada costa china, plagada de fábricas y centrales térmicas, 157 millones de personas sufren una concentración de dichas partículas diez veces superior a la recomendación de la OMS. Con una espesa nube que cubre el cielo y eclipsa el sol, la contaminación se debe al humo de las fábricas y al carbón que se quema en las centrales térmicas para producir electricidad, así como a los tubos de escape de los coches y al polvo de las obras.

Sendos informes oficiales han estimado las muertes por contaminación en China entre 300.000 y 670.000 en 2012, pero otro estudio anterior de la revista “The Lancet” elevaba dicha cifra a 1,2 millones en 2010, un 40 por ciento de las registradas en todo el mundo.

La OMS, que ya ha relacionado la polución con el cáncer de pulmón, calcula que en 2012 la insalubridad del aire se cobró en todo el planeta siete millones de vidas, la mayoría en Asia, donde es el más común junto al de estómago e hígado. A tenor del centro de Prevención y Control de Pekín, el cáncer mata cada año en China a dos 2,5 millones de personas, pero subirá hasta los tres millones en 2020.