Es importante abrigarse bien las manos y los pies - isabel permuy

Consejos para combatir el frío en la calle

Manos y pies son los primeros en sentir las bajas temperaturas, por lo que un calzado calentito y unos guantes son nuestros mejores aliados

Actualizado:

En estas fechas navideñas, a pesar del frío, pasamos mucho tiempo en la calle, ya sea para realizar compras y regalos, celebrar la entrada del nuevo año o simplemente para disfrutar del especial ambiente que durante estas semanas se vive en las ciudades. ¿Pero sabemos cómo combatir estas bajas temperaturas adecuadamente?

La respuesta es que no, ya que habitualmente protegemos nuestro torso con capas y capas de ropa y prendas de abrigo, dejando al descubierto partes del cuerpo que tienen mucha mayor facilidad para sentir el frío. Sin ir más lejos, las manos y los pies son las zonas que mejor debemos proteger, puesto que cuentan con un menor flujo de sangre y una peor circulación y por lo tanto son más susceptibles de enfriarse. Es mucho más importante salir a la calle acompañado de nuestros guantes o de un calzado calentito que llevar un abrigo que nos aporte mucho calor pero que deje al descubierto nuestras extremidades.

Nuestro cuello y nuestra cabeza son otras de las partes de nuestro cuerpo que más solemos descuidar a la hora de salir a la calle en invierno y realmente no vamos desencaminados, ya que debido a la gran cantidad de sangre que riega esta zona del cuerpo, cuello y cabeza tardan más en enfriarse y notar las bajas temperaturas. Sin embargo, a nadie se le escapa que las orejas sí son realmente sensibles a las bajas temperaturas y a poco que el ambiente sea gélido, se vuelven inmediatamente rojas como medida de prevención del cuerpo, que envía un aporte extra de sangre para evitar su enfriamiento. Así pues, en nuestras aventuras navideñas también haremos muy bien en ir acompañados de un gorrito de lana que nos haga ir totalmente aislados de las inclemencias invernales.

Otra de las curiosas costumbres que tenemos en invierno es abrigar nuestro torso hasta parecer una cebolla y en la parte inferior vestir unos pantalones vaqueros, que a veces nos valen para todo el año. Bien es cierto que las piernas no son de las partes del cuerpo más sensibles a enfriarse, pero… ¿a quién no le ha pasado que se ha sentado en un banco de madera o de piedra y se ha tenido que levantar automáticamente porque su trasero se quedaba automáticamente helado? Evidentemente sabemos que usar dos pantalones puede ser algo realmente incómodo, pero no estaría de más usar unos diseñados exclusivamente para la estación del año.