Teresa Romero, en una imagen extraída de una foto publicada en Facebook
Teresa Romero, en una imagen extraída de una foto publicada en Facebook - abc

Teresa Romero tenía menos de un 6% de probabilidades de sobrevivir al ébola

Un estudio médico señala la escasa supervivencia de los pacientes al superar los diez millones de copias del virus

Actualizado:

Desde que Sierra Leona registrara su primer caso de ébola el pasado mes de mayo, en el país africano se han producido 3.762 contagios por el virus, con 1.057 fallecidos y 786 supervivientes (el número restante corresponde a enfermos todavía convalecientes). Estas cifras, lo cierto, suponen solo una parte de los más de 10.000 casos y cerca de 5.000 muertes registradas al Oeste de África, pero ¿por qué algunos de estos infectados han sobrevivido y otro no?

Ahora, un nuevo estudio vierte algo más de luz sobre el asunto. El análisis, publicado por el New England Journal of Medicine, se basa en datos obtenidos de 106 pacientes diagnosticados de ébola en el hospital gubernamental de Kenema, al este de Sierra Leona, desde el 25 de mayo al 18 de julio.

En él, se muestran cifras ejemplificadoras. Como las relacionadas con la edad: El 43 por ciento de los menores de 21 años que fueron tratados por ébola lograron sobrevivir. En comparación al 94% de los mayores de 45 años que sucumbieron al virus (la tasa media de mortalidad era del 74%).

En este sentido, un factor determinante para la supervivencia parece ser también la cantidad de virus presente en los pacientes. Por ejemplo, solo el 6% de aquellos infectados que contaban con más de 10 millones de copias del virus por mililitro en su sangre consiguieron sobrevivir, por el 67% de los que disponían de menos de 100.000.

En este sentido, la española Teresa Romero llegó a tener mil millones de copias, como explicó a ABC el virólogo Luis Enjuanes, por lo que entraría plenamente en ese grupo de enfermos con solo un 6% de posibilidades de salir adelante. Y, sin embargo, logró curarse.

Sin embargo, la tasa de mortalidad no es el único elemento analizados en el estudio. Tal es el caso de la sintomatología. De media, los contagiados tardaron entre seis y doce días en mostrar los primeros signos. El más común de ellos fue fiebre (89%), seguido de dolor de cabeza (80%) o diarrea (51%). Para John Schieffelin, de la universidad Tulane de Nueva Orleans, uno de los autores del estudio, este último síntoma resulta capital, sugiriendo que los médicos que tratan a pacientes de ébola tienen que ser especialmente agresivos en la administración de líquidos por vía intravenosa.

Pero si comprender el virus resulta determinante para contener la epidemia, más aún resultan los métodos de actuación.

Medidas a tomar

A comienzos de octubre, la recién creada misión de la Misión de la ONU para la Respuesta de Emergencia al Ébola (UNMEER) establecía un plan integral de 90 días para controlar y revertir el brote. El principal objetivo es que, para el 1 de diciembre (60 días desde el inicio del plan de ataque), el 70% de todos los casos de ébola se encuentren aislados, así como que el 70% de los enterramientos se hagan de forma segura. Y no es una cuestión menor: Se estima que cerca de la mitad de los nuevos contagios están relacionados con los ritos de sepultura y las prácticas funerarias. Sobre todo, debido a la costumbre de lavar y besar los cadáveres, altamente contagiosos, antes de su enterramiento. De momento, de los 500 equipos funerarios necesarios, tan solo hay 50 operativos.

Tras conseguir esta primera meta, solo un mes después, el 1 de enero, estos números deberían elevarse al 100%, lo que habría reducido en hasta un 85% la tasa de transmisión.

No obstante, la hoja de ruta cuenta con ciertos problemas. De las 2.930 camas previstas en los centros de tratamiento de Liberia, tan solo se encuentran disponibles 620. En Guinea, es cierto que los números son algo mejores: la mitad de ellas (de 260) ya están a pleno uso. Sin embargo, en Sierra Leona es solo el 29% (de 1.198).