Alberto Ruiz-Gallardón durante la sesion de control al gobierno el 19 de septiembre de 2014
Alberto Ruiz-Gallardón durante la sesion de control al gobierno el 19 de septiembre de 2014 - jaime garcía
retirada del proyecto estrella de justicia

Ley del aborto: un año de la reforma más controvertida

Desde que el Partido Popular anunciara su proyecto en el programa electoral de noviembre de 2011 hasta que Rajoy comunicara la retirada del anteproyecto, Alberto Ruiz-Gallardón hizo de esta Ley su emblema político

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A finales del pasado mes de julio, Alberto Ruiz-Gallardón, fue claro en cuanto al futuro de su reforma de la Ley del Aborto. En sus propias palabras, su anteproyecto de Ley Orgánica de Protección del Concebido y los Derechos de la Embarazada se aprobaría «antes de que termine el verano, y el verano acaba en septiembre». El periodo estival ha finalizado este mismo martes 23 de septiembre y Mariano Rajoy ha anunciado durante esta jornada de entrada del equinoccio de otoño la retirada del anteproyecto.

Desde que el 1 de noviembre de 2011 se publicara el programa electoral con el que el Partido Popular ganaría las elecciones del día 20 de ese mismo mes, el PP se comprometía a «proteger la maternidad». Pero además, entre sus compromisos añadía: «Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores».

El Ministro que se sentó en el Departamento de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, se encargó del reto que suponía elaborar la prometida Ley del Aborto. Así, en su primera intervención en el Congreso de los Diputados como ministro, el 25 de enero de 2012, ya anunció que su proyecto exigiría el consentimiento paterno en los casos de las menores de edad que quieran abortar.

Casi dos años más tarde, el 20 de diciembre de 2013 el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de Ley, no sin polémica. El borrador limitaba el aborto a dos supuestos: la violación o grave peligro para la madre. Desde entonces, han transcurrido nueve meses en los que el ya exministro ha defendido su reforma, ante los ciudadanos y grupos sociales pero también ante su propio partido.

A mediados de junio de 2014, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) dio un disgusto al titular del ramo, al mostrarse profundamente dividido y recomendar al Gobierno despenalizar el aborto en el supuesto de malformación incompatible con la vida. Así, unas semanas más tarde, el Ministerio estudiaba limitar a un mínimo de 30 las anomalías del feto en el que sería legal el aborto. En esta línea, no descartaba tampoco crear un comité científico que determinara otras malformaciones graves o quitara en un futuro las enfermedades clínicamente superadas.

La recta final de una ley abocada al fracaso

El pasado 16 de septiembre, a pesar de que había prometido su Ley para antes de que finalizara el verano, el ministro anunciaba que pospondría la reforma para centrarse en el «desafío soberanista».

Sobre la posible dimisión de no salir adelante esta reforma, ya anunció que «allí donde nos encontremos a mí me encontrará defendiendo la libertad de las mujeres y la vida de los concebidos». Este mismo 23 de septiembre, al anunciarse que finalmente el anteproyecto no verá la luz, Ruiz-Gallardón, renunciaba a estar al frente del Ministerio, por tratarse esta reforma de un proyecto en el qu e se encontraba comprometido «personal y políticamente». Así, ha recalcado en una comparecencia pública que no es «la persona adecuada para llevar a cabo un nuevo proyecto» como el que anunció el Presidente en la mañana de este martes.