El ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, durante la sesión de control al Gobierno
El ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, durante la sesión de control al Gobierno - efe

Manual de insumisión a la Lomce

La Generalitat envía instrucciones a los colegios para explicarles cómo incumplir la ley Wert

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Expectación en la comunidad educativa y preocupación entre el profesorado por ver cómo se materializa en las aulas el indefinido incumplimiento de la Lomce anunciado por la Generalitat para este curso, que este lunes arranca de espaldas a las sentencias lingüísticas y con más barracones.

La consejería de Enseñanza de la Generalitat ha enviado un documento de instrucciones a los directores de los centros educativos en el que les explica cómo deben materializar su anunciado desacato a la ley. El documento, al que ha tenido acceso ABC, detalla punto por punto qué pasos deben seguir para procurar un cumplimiento «solo administrativo» de la ley impulsada por el ministro José Ignacio Wert.

En la carta, que firma la directora general de Educación Infantil y Primaria, Carme Ortolls, se instruye a los maestros de Primero, Tercero y Quinto de Primaria (cursos en los que impacta la Lomce) que sigan el currrículo del año pasado, es decir, que no cambien las materias pero que evalúen siguiendo los criterios que establece el nuevo marco legal. Ésta es la orden que más inquieta al profesorado porque les complica mucho su labor en un momento «de máxima sensibilidad en el sistema», afirma en declaraciones a ABC la secretaria general de la Federación Educativa de Comisiones Obreras de Cataluña, Montse Ros. «Nos piden algo muy complicado», apunta Ros, que acusa a la consejera de «obsesionarse en el debate político dejando de lado a la educación».

La orden más «surrealista»: Evaluar materias que no se imparten como tales

En concreto, en el apartado de Evaluación, el departamento de Rigau ordena a los docentes que los conocimientos de medio natural y social se impartan en una única asignatura pero que «se evalúen por separado el área de medio natural y el área de conocimiento del medio social y cultural». «¿Me puede decir cómo se hace eso?», «Es una orden surrealista. Está claro que en lo que menos piensa la consejera es el facilitar el trabajo a los docentes», denuncia P. V., profesora de un colegio del Ensanche barcelonés que prefiere mantener el anonimato.

Los mismos libros que el curso pasado

La instrucción de Enseñanza es también explícita respecto a que no deben cambiarse los libros, desoyendo lo que dicta la ley estatal. Aclara que «para todos los cursos de la etapa y en relación con los libros de texto, cuadernos, material de soporte, etc... y de acuerdo con lo que se había anunciado anteriormente, se pueden utilizar los mismos del último curso». Advierte de que «si algún centro decide cambiarlos, es necesario que se tenga en cuenta que éstos deben incorporar el trabajo competencial de los diferentes ámbitos del currículo».

Alternativa propia a la Religión

Por lo que respecta a la a lternativa de Religión, Cataluña ha optado por un modelo propio: la asignatura de Educación en Valores. En la nota, apunta a los maestros que «por lo que respecta al currículum del área de educación en valores sociales y cívicos, se está desarrollando un modelo propio de propuesta curricular en cuatro bloques: Aprender a pensar, aprender a actuar de forma autónoma y coherente, Aprender a convivir y Aprender a se ciudadanos responsables en un mundo global». Les insta, asimismo, a que «esta área deberá ser también objeto de evaluación».

En el ámbito de la evaluación diagnóstica (de competencias básicas), el Govern introduce una variación y establece que «se realizará a finales del tercer curso de Primaria y no a inicio de quinto curso».

Récord de barracones

Instrucciones al margen, el nuevo curso educativo se estrena hoy con 1.026 barracones, 18 más que el curso anterior, déficit en las plantillas de profesorado (aumentan en 815 docentes, incremento «totalmente insuficiente», según los sindicatos, para asumir el incremento de alumnado) y sin devolver al castellano su papel de lengua vehicular en las aulas, tal como establecen varias sentencias del Tribunal Supremo (TS), del Constitucional (TC) y del Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Incumplimiento de los fallos linguísticos

Las clases dan comienzo también sin que se haya dado «cumplimiento total» a la obligatoriedad de impartir el 25% de las clases en castellano en cinco colegios amparados por el TSJC. La Generalitat se ha limitado a impartir Matemáticas en uno de los colegios y a cambiar el Plan Lingüístico de otro para que el castellano y el inglés tengan más presencia. La consejería no ha definido aún el porcentaje de castellano. Las familias afectadas por las sentencias consideran «un parche» la salida que les ha impuesto la consejera para acatar la ley. La Generalitat ha recurrido tres de los otros cinco autos del TSJC que obligan a otros cinco colegios a cumplir con el 25% de español.