El centro de la localidad italiana de Consonno, a la venta por 12 millones de euros
El centro de la localidad italiana de Consonno, a la venta por 12 millones de euros - corriere web milano

Un pueblo entero se pone a la venta en Italia

La localidad de Consonno se proyectó como ciudad turística cerca de Milán pero el proyecto fracasó y ahora se vende por 12 millones de euros

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El anuncio ha dado ya la vuelta al mundo: un antiguo pueblo medieval, Consonno, a 50 kilómetros de Milán, transformado a principios de los años 60 en una ciudad para el juego y la diversión (era llamado«Las Vegas de Lombardía» y la «Disneyland lombarda»), se ha puesto a la venta en Internet. Por 12 millones de euros es posible comprar el pueblo entero.

Al alba de los 60, en pleno milagro económico italiano, apareció en Consonno, pequeño pueblo agrícola en la provincia de Lecco, un empresario excéntrico, que cambiará para siempre el destino de este pueblo rural, que contaba con 200 habitantes, ninguno propietario de la casa en que vivía. Mario Bagno, conde de Valle del Olmo, era un industrial, constructor de carreteras y aeropuertos, que soñó con construir en medio de las colinas de Brianza, en Lombardía, una ciudad turística.

El pueblo medieval, arrasado

El lugar lo consideraba perfecto, por su proximidad a Milán, ciudad llena de bienestar y automóviles. El boom económico hacía que todo, en apariencia, fuera posible y fácil de realizar, como arrasar el pueblo medieval de agricultores y construir en el lugar donde había granjas y establos, un excéntrico pueblo turístico, dotado con una gran sala de baile, una amplia galería con muchos negocios y hasta un minarete de 30 metros. En el colmo de la extravagancia, llegó a dinamitar una colina, porque era demasiado alta y era un obstáculo para divisar el panorama. Arrasó con todas las construcciones que existían, salvo la iglesia de San Maurizio, la adyacente casa del capellán y el cementerio.

Himno al kitsch

Cinco años se tardó en construir el nuevo Consonno, con el resultado de un himno al kitsch: columnas de estilo medieval al ingreso, un falso cañón, esfinges egipcias, pagodas chinas, un Gran hotel plaza y salas de juego. Después, invitó huéspedes de renombre para dar fama y renombre al lugar, y cantantes célebres como Mina y Milva. Pronto, Consonno era conocido como «Las Vegas de Lombardía». «En Consonno siempre es fiesta», prometía un gran cartel publicitario a la llegada del pueblo. El pueblo se había convertido en un lugar rico y lleno de vida.

Pocos años después, con la misma velocidad que había llegado el éxito, se produjo la debacle y el proyecto megalómano fracasó. Agotadas las ansias de novedad de la gente, la clientela comenzó a disminuir y a partir de 1976 llegó la muerte de Consonno: un gran deslizamiento de tierras bloqueó la única carretera de acceso al pueblo. Cerraron los negocios, se acabó la música en la sala de baile y nadie más acudió a sus salas de juego.

Pueblo fantasma

Poco a poco Consonno se convirtió en un pueblo fantasma. Con el tiempo se convirtió en meta de curiosos y vándalos. Pero el nombre de Consonno era tan evocador que surgió una asociación, «Amigos de Consonno» (www.consonno.it) para que la hisoria del pueblo no quedara en el olvido. «Los herederos del conde Mario Bagno, quien en su día pago 22 millones de las viejas liras) quieren vender y hemos puesto en marcha la operación», explica Walter Zandoná, director de la agencia inmobiliaria. Ya hay algunas sociedades interesadas. Los amigos de Consonno esperan que se reconstruya y vuelva la vida. Para ello, sobran ideas para revitalizar el pueblo, pero falta el dinero.