El programa Life es muy importante para mantener la lucha por la conservación del lince ibérico, el felino más amenazado del mundo
El programa Life es muy importante para mantener la lucha por la conservación del lince ibérico, el felino más amenazado del mundo - efe
medio ambiente

España vuelve a ser el país con más proyectos Life+ financiados por la UE

Desde la creación en 1992 de este programa europeo de impulso a la protección del medio ambiente, nuestro país ha sido el que más iniciativas ha visto concedidas

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Nueva convocatoria de los proyectos Life+, y nuevo éxito de las propuestas españolas, que vuelven a ser las más numerosas. En concreto, 69 proyectos de pymes, administraciones públicas y grandes empresas han sido seleccionados para ser beneficiarios de unas ayudas europeas de más de 120 millones de euros.

En la rueda de prensa celebrada en Madrid por representantes de la Comisión Europea, Santiago Urquijo, de la Unidad Life de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, explicaba que «comparado con otros programas de la UE, puede que Life sea pequeño, pero a cambio es muy reconocido porque tiene una gestión muy cercana y una supervisión muy estricta». Tanto que en algunas ocasiones los propios beneficiarios se han quejado del tiempo que les consumen las tareas administrativo-financieras.

Dorte Pardo-López, también de la Comisión, apuntó que «estas obligaciones, que a veces pueden ser tediosas, son el resultado de la experiencia. Siempre es mejor prevenir que luego ver cómo los auditores recortan a la mitad las ayudas concedidas inicialmente por haber elaborado mal la memoria. Además, este nivel de exigencia se ha impuesto a petición de los Estados miembro». En cualquier caso, puntualizaba Urquijo, «ya se han aligerado trámites. Antes, había que elaborar un informe global cada 12 meses, cosa que ahora se ha ampliado a 18 meses».

En la presente convocatoria los proyectos dirigidos a la restauración de hábitats prioritarios incluidos en la red Natura2000 cobran especial relevancia, así como la lucha contra las especies invasoras, que suponen un grave riesgo para la conservación de la biodiversidad autóctona. Pero también los proyectos dirigidos al diseño de estrategias para la mitigación y adaptación al cambio climático y mejora de la calidad del aire mediante el empleo de tecnologías y materiales innovadores como nano-partículas y elementos fotocatalíticos, así como nuevas tecnologías de mejora del tratamiento y gestión del agua. Las energías renovables han recuperado impulso, tras dos convocatorias en las que cedieron protagonismo, especialmente las focalizadas en el empleo de la biomasa.

La filosofía en la concesión de las subvenciones es que «no sean proyectos de pura investigación sino que tengan una aplicación real y que después se puedan desarrollar a gran escala. Por eso, hay una gran participación de pymes con proyectos innovadores», aseguró Urquijo. Y ahí están los proyectos de «Sustitución de colorantes artificiales en la industria textil por sustancias naturales obtenidas de las algas», «Reducción de la exposición de los ciclistas a la contaminación urbana», «Demostración de alternativas sostenibles a la lucha química en la protección de cultivos en Europa», «Aplicación de energías renovables en la industria del vino», y así hasta 69 proyectos concedidos a España.