La cuarta parte de los jóvenes entre 15 y 29 años son «ni-ni»
La cuarta parte de los jóvenes entre 15 y 29 años son «ni-ni» - abc

Educación: un sistema caro e ineficaz

La OCDE advierte de que en España los estudios no «protegen» como en otros países frente al desempleo

Actualizado:

La OCDE alertó ayer de los «problemas de eficiencia» en el sistema educativo español. El Informe «Panorama de la Educación 2014», presentado en la Biblioteca Nacional por el director de Innovación e Indicadores de Progreso de la OCDE, Dirk Van Damme, refleja el aumento en el nivel educativo de los últimos años, pero advierte de que España sigue estando muy por detrás de la media de las naciones desarrolladas y que, además, tener estudios superiores en nuestro país no supone una garantía frente al desempleo como en otros.

Además, España es el país de la Unión Europea con mayor número de jóvenes de entre 15 y 29 años que ni estudian ni trabajan. En 2012, el último año con datos disponibles, el porcentaje de «ni-nis» en esa franja de edad alcanzó el 25,8%, cifra muy superior al promedio de la OCDE, que se situaba en el 15%. Ese porcentaje supone un incremento de más de dos puntos respecto al anterior informe, referido a 2010, cuando se situaba en el 23,7%.

«Poseer un mayor nivel educativo protege más a los individuos de la pérdida de empleo incluso en épocas de dificultades económicas; es decir, los niveles más altos de educación generan mayores perspectivas de empleo en los países de la OCDE, aunque en España estos niveles protegen menos», se lee en la parte del informe sobre nuestro país. En este sentido, el porcentaje de población con estudios terciarios (FP de grado superior o universitarios) en paro es de un 14%, frente al 5% en la OCDE y el 6% entre los 21 países de la UE que pertenecen a esta organización internacional.

Asímismo, aunque cuanto mayor nivel educativo, mayor es también el nivel salarial, «en España las diferencias entre los ingresos según el nivel educativo son menos pronunciadas que en la media del conjunto de los países de la OCDE y de la UE21». En concreto, quienes tienen estudios terciarios cuentan en España con ingresos un 41% superiores a los de un titulado en la segunda etapa de Educación Secundaria, mientras que estas diferencias son del 59% en el conjunto de la OCDE.

Últimos puestos en lectura

Esta situación está relacionada con el hecho de que España figure en los últimos puestos en una competencia como comprensión lectora en el programa internacional de evaluación de adultos (PIAAC). «La educación no contribuye como en otros países a mejorar el resultado», explicó ayer Dirk Van Damme.

Según la secretaria de Estado de Educación, que compareció junto a Van Damme en la presentación del informe, «los estudiantes, a medida que superan las etapas educativas, no están consiguiendo un buen nivel de competencias básicas», que considera «fundamentales para la empleabilidad».

España, recordó, ha realizado un gran esfuerzo económico para incrementar los años de escolarización y la tasa de acceso a la universidad, siendo la inversión en educación todavía mayor que la media a pesar de la crisis. En ese sentido, considera que la «asignatura pendiente» de la educación española es «la mejora de la calidad en las aulas», y no tanto las «políticas cuantitativas» como las de los últimos años.

El propio documento presentado ayer recoge que, si bien el gasto anual medio por estudiante de Primaria a Terciaria alcanzaba en 2011 el promedio de la OCDE (7.900 dólares), el gasto público estaba por encima de la media (9.300 dólares frente a 9.000).

Tamaño de la clase

También el coste salarial por alumno del profesorado se sitúa en España por encima de la media de la OCDE, mientras que el tamaño de la clase es menor en todos los niveles educativos. De hecho, la ratio alumno-profesor en Secundaria es en los centros públicos españoles de las más bajas, de 9,2, frente a 13,4 de la OCDE y 11,7 de los países de la UE analizados. En cuanto al número de horas de clase obligatorias, es similar a la OCDE en Primaria (787 frente a 794) y superior en la OCDE y la UE21 (1.61 frente a 905 y 882).

En los pasillos del Senado, el ministro de Educación, José Ignacio Wert, destacó por su parte la importancia de tener una buena formación como garantía de empleo. A su juicio, el alto porcentaje de «ni-nis» no es el aspecto más relevante del informe y destacó que hay una proporción alta de jóvenes que están en la población activa y no encuentran trabajo, cuando antes, tras abandonar sus estudios, sí lograban trabajos aunque de baja cualificación.

De acuerdo con las tendencias actuales, según el informe, los españoles de entre 15 y 29 años estarían más tiempo en el sistema educativo (6,6 años) que trabajando (4,5 años).

La mayor parte del gasto público para educación en España se dedica a las etapas obligatorias. Según el informe, uno de cada tres adultos enEspaña está en posesión de una titulación superior, aunque casi dos de cada cuatro no ha terminado el Bachillerato.

En 2012, el 45% de la población española de entre 25 y 64 años había completado como máximo la ESO, mientras que el promedio de la OCDE se situaba en el 24%.

El informe de la OCDE también se detiene en los efectos de los estudios en el grado de satisfacción en determinados aspectos sociales. El 86% de los adultos con educación superior que participaron en 2012 en España en la encuesta sobre competencia de adultos dijo estar en buen estado de salud (en la OCDE, el 88%). Los adultos con estudios terciarios comentan más también que se ofrecen como voluntarios al menos una vez al mes, un 14% frente al 6% en el caso de los que tienen un nivel inferior al de Bachillerato.

Incluso, con el mayor nivel de estudios mejora también la proporción de personas que declaran confiar en los demás: el 31% entre los que han completado una educación superior frente al 15% de los que tienen un nivel inferior al Bachillerato.