De camareros a profesores: cómo usar el auge del español para encontrar trabajo en el extranjero
Dar clases de español en el extranjero se ha convertido en una salida profesional para muchos jóvenes - FOTOLIA
Trabajar fuera de España

De camareros a profesores: cómo usar el auge del español para encontrar trabajo en el extranjero

Dar clases del idioma de Cervantes se está convirtiendo en una buena oportunidad laboral para los jóvenes que salen de España

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Cuando un joven español salía al extranjero en busca de oportunidades, sus primeras opciones pasaban por probar suerte sirviendo mesas o lavando platos. Algo común entre los que elegían Inglaterra como destino. Los miles de jóvenes que han salido de España con el título universitario bajo el brazo pueden dar buena cuenta de ello. Sin embargo una nueva oportunidad laboral se abre paso: dar clases de español.

Nuestro idioma está de moda. Más de 19 millones de personas estudian español como lengua extranjera. Y seguirán haciéndolo. Un filón que muchos jóvenes con formación pueden aprovechar.

El Instituto Cervantes canaliza estas oportunidades. En el extranjero lo hace a través de las embajadas y consulados y sus propios centros, que facilitan información sobre la formación de profesores de « español para extranjeros» y las necesidades del mercado. Pero no son los únicos. Más de 100 centros en todo el mundo forman a los alumnos para conseguir el DELE (Diplomas de Español como Lengua Extranjera).

Estas son las alternativas oficiales. Pero hay más. Igual que en las paradas del autobús de España aparecen carteles con «ofrezco clases de inglés. Conversación con nativo», fuera de nuestras fronteras son los hispanohablantes los que ofrecen este servicio. Una alternativa que muchos españoles han descubierto como una vía de ingresos más fácil y rápida que la de servir copas.

«En una hora de clase gano lo mismo que en una jornada de camarero»Ser tutor de español se convirtió en el segundo trabajo que M.B. tuvo en Londres. El primero fue servir cafés en un pequeño establecimiento. «Demasiadas horas para poco sueldo», resume este recién diplomado. Aunque cuando estudiaba (una rama técnica) jamás pensaba que acabaría dando clase, «y menos de mi propio idioma». Sin embargo descubrió que en una hora de clase ganaba lo mismo que en una jornada con la bandeja al hombro.

El caso de Marcos Fernández es similar. Mientras estudia ingeniería industrial y un Máster en París, una de las ciudades más caras de Europa, ofrece sus conocimientos de español. Y aunque lo que más valora es conocer gente, no desprecia los 45 euros que cobra por hora. «En el primer anuncio que puse pedía 30 la hora, pero el primer alumno que me salió me dijo que era muy barato», explica para ABC.es.

Un idioma en constante crecimiento

Más de 500 millones de personas hablan y estudian castellano en el mundo. Un idioma que, según las previsiones, no parará de crecer, gracias en parte al auge que está teniendo nuestra lengua en Estados Unidos. Y es que dentro de 30 años, la nación que hoy preside Barack Obama será el primer país hispanohablante del mundo.

Buena parte de culpa de este crecimiento la tiene el Instituto Cervantes. Según sus datos, en Estados Unidos estudian español de manera oficial unos seis millones de personas; en Brasil (la única potencia de América del Sur que no tiene el español como lengua oficial) alrededor de cinco millones. El podium de los interesados por la lengua de Cervantes lo cierra Francia, con más de dos millones de estudiantes.