Ahora se llevan los «gefes», no los jefes: los gestores de la felicidad del siglo XXI
Un «gefe» es un gestor de la felicidad - FOTOLIA

Ahora se llevan los «gefes», no los jefes: los gestores de la felicidad del siglo XXI

Las empresas que realmente quieran sobrevivir y obtener beneficios sostenibles, deben estar capitaneadas por esta nueva figura: un líder buena persona capaz de medir el beneficio intangible de sus empleados para convertirlo en tangible

A.M.
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¿Tienes a un jefe exigente, que solo sabe gritar y echarte la bronca? ¿Un encargado que no sabe con exactitud el trabajo que desempeñas o los problemas a los que te enfrentas diariamente y solo quiere resultados? Seguro que a más de uno le suenan estas realidades pero, por suerte, el « jefe» con «j» está condenado a desaparecer. ¿Su sustituto? El «gefe», con «g»: el gestor de la felicidad.

«Se trata de un ganador y nace de una necesidad humana y empresarial acentuada en los últimos años: es vital mantener la moral alta para crecer y crear algo con valor», explica María Graciani, periodista y autora de «Motivulario», libro basado en la motivación mediante un curioso juego de palabras en el que los «gefes» son protagonistas.

Toda empresa se compone de trabajadores, es decir, de personas. «En ellas radican las diferencias: en su actitud», apunta la joven. Por tanto, la tarea del «gefe» consiste en mejorar, desarrollar e inventar a cada una de las personas que componen la organización porque son la riqueza intangible que les va a permitir obtener la riqueza tangible. «Sólo así se consigue el éxito de la doble AA (de adentro hacia afuera), el de mayor calidad», aclara.

A juzgar por la realidad, la teoría de María Graciani no está desencaminada. Numerosos estudios ponen de manifiesto que el salario ya no es en la actualidad sinónimo de felicidad. Es más, los empleados ahora valoran mucho más un buen ambiente laboral o un buen líder antes que una buena nómina porque el desánimo y el pesimismo cunden en toda compañía.

Cuidar y valorar al empleado

«Esta crisis no ha sido más que la punta del icerberg de una situación que no era sostenible en el tiempo», explica María. «El jefe de toda la vida quiere resultados de riqueza tangible sin pasar por el ring pero el ‘gefe’ no. Este es el Maestro de la EXperiencia de Insistir en el Tú (EXITU). Y solo él consigue el ‘EXITU’ empresarial». Es decir, los trabajadores deben sentirse como «talento único» dentro de la compañía para sacar el trabajo adelante y proporcionar así el beneficio tangible. De ello es responsable el «gefe», quien además tiene que ser buena persona. «Ha de ser un experto en RENOVAR -indica María en una nueva combinación-: REtomar la NObleza de los VAlores que Responden (honestidad, autenticidad, empatía, alegría, superación…)»

La primera tarea, por tanto, que tienen los jefes es convertirse en «gefes». Y muchos ya están en ello. «A mi me llaman muchos jefes preocupados por la situación de su empresa y desánimo de trabajadores», explica la joven, acostumbrada a trabajar con compañías impregnadas de pesimismo.

Transformar esa negra realidad es posible y más teniendo en cuenta que el beneficio que se obtiene repercute positivamente en todos. «El positivismo al final acaba imponiéndose pero hay que ponerse a ello -aclara-. El ‘gefe’ es una necesidad humana, empresarial y social. Lo necesitamos. Hemos vivido siglos con jefes y a ninguno nos ha gustado demasiado, especialmente en los últimos tiempos».

¿Cómo ser un «gefe»?

Por suerte, no todo está perdido. «Todos podemos ser ‘gefes’ cuando queramos reinventarnos -señala Graciani-. Una vez tomada esta decisión se creará tan buen CLIMA (CLientes MAravillosos) en la compañía que dará muchos BESOS (BEneficios SOStenibles). Las bondades de estos ‘BESOS’ se conocen desde el 169 a.C. Publio Terencio solía decir que comete un gran error la gente que se cree que la autoridad forjada en el rigor más puro es mejor que la autoridad fundada en el cariño porque este segundo es el que genera respeto y compromiso, con resultados duraderos. Así que ‘gefe’ es líder de RECORD: REconoce cada una de las contribuciones de sus empleados; se implica en COnocerlos en profundidad; demuestra una actitud Resolutiva; y Disfruta con su trabajo».

De hecho, María va aún más allá y explica: «Si a lo largo de estos años hubiéramos puesto en marcha otro de mis conceptos, el ‘PRIDE’, que en inglés significa ‘orgullo’, se habría conseguido que los clientes, accionistas y trabajadores estuvieran orgullosos de su organización». Sin embargo, no ha sido así. PRIDE significa ‘PRimar la DEcencia (PRIDE) para obtener resultados magníficos y sostenibles. En estos últimos años, es verdad que muchas compañías han obtenido grandes éxitos, pero estos no eran auténticos y la crisis así lo ha demostrado.

Por tanto, si el ‘jefe’ quiere sentirse orgulloso de sí mismo y de su equipo, tiene que transformarse en «gefe». Una buena persona (BP) capaz de mostrar agradecimiento hacia todo su equipo. «Ser ambicioso es bueno -recuerda la experta- pero ser avaricioso no. Hay que poner esfuerzo, disciplina y entrega a una VISIÓN, es decir, a una VIda con SIgnificado: pasiÓN».