Uno de los 56 vecinos del municipio vota si debe cambiar de nombre - EFE

De Matajudíos a Mota de Judíos

De los 56 vecinos con derecho a voto en el municipio burgalés, 29 apostaron por el cambio de nombre

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La localidad burgalesa de Castrillo Matajudíos cambiará de nombre. El pleno del Ayuntamiento se reunirá el 3 de junio para dar carácter oficial a la posición mayoritaria de sus 56 vecinos con derecho a voto. Ventinueve votaron ayer a favor de cambiar el nombre. Tres de ellos preferían Castrillo Motajudíos, pero ventiséis, una mayoría clara, optaron por Castrillo Mota de Judíos para recuperar el nombre que, según los historiadores, debió tener la localidad poco después de su fundación en el siglo XI.

El alcalde, Lorenzo Rodríguez, se mostró satisfecho con la postura mayoritaria de los vecinos que nunca ha ocultado que comparte. Además, destacó que la coincidencia de la votación para decidir sobre el cambio de nombre con las Elecciones europeas provocó un índice de participación sin precedentes en convocatorias electorales en la localidad, ya que depositaron su voto en ambas urnas el 93 por ciento de los vecinos.

No era vinculante

Así, de los 53 que votaron, 29 se mostraron a favor del cambio de nombre y 19 expresaron su deseo de mantener el actual, mientras cuatro votos se declararon nulos porque, aunque indicaban cual era el nuevo nombre que querían para la localidad se olvidaron de señalar la casilla favorable al cambio. El alcalde explicó que optaron por anularlos porque «no suponían ningún cambio de la decisión final, para evitar polémicas innecesarias».

El alcalde aseguró que cumplirá su compromiso de hacer caso a lo que dijeran los vecinos «aunque fuera por un solo voto» y, aunque la consulta no tenía carácter vinculante, llevará la propuesta al pleno del 3 de junio para tramitar la solicitud de cambio de nombre ante al Diputación provincial.

«Una apuesta personal»

Rodríguez no ocultó que ya había decidido dimitir si la propuesta, que consideró una «apuesta personal», no hubiera salido adelante: «Habría dado una alegría a mi familia, porque ser alcalde supone quitarles mucho tiempo».

Asimismo, recordó que, según el informe histórico encargado por el Ayuntamiento, el nombre de Castrillo Matajudíos «no hacía justicia» a un pueblo que desciende de una antigua judería fundada en el siglo XI. La decisión de modificar la denominación del pueblo tiene su origen en 2009, cuando el alcalde y su corporación decidieron sufragar el citado estudio para buscar las raíces y «motivar el cambio del nombre que tan malas pasadas les ha jugado a algunos vecinos en partes del mundo como Israel», agregó el edil.

El Ayuntamiento iniciará ahora los trámites para recuperar el nombre original del pueblo, pero también pretende reunir los apoyos necesarios para poder recuperar la antigua zona de la judería con el fin de aumentar el atractivo turístico del pueblo, situado en pleno Camino de Santiago. «Con toda la que se ha organizado con el cambio de nombre hemos conseguido ponernos en el mapa, nos conocen dentro y fuera de España, y nuestro objetivo ahora es recuperar la judería, que ahora está enterrada, y convertirla en un atractivo más», explicó el alcalde.