La unidad de las comunidades, clave del éxito del sistema español de trasplantes

Uno de cada cuatro trasplantes se realiza con órganos donados desde otros territorios autonómicos

Actualizado:

«Ninguna comunidad por sí sola conseguiría de lejos los resultados que se consiguen yendo con las otras 16». La frase bien podría sonar a un eslogan de algún partido político en plena campaña electoral ante las europeas, pero no es ni más ni menos que el secreto del éxito de la Organización Nacional del Transplantes, que este año cumple un cuarto de siglo de andadura.

La frase la pronunció ayer su director, el doctor Rafael Matesanz, durante un encuentro informativo en Madrid en el que recordó que uno de cada cuatro trasplantes que se realizan cada año en España se hacen con órganos donados en otras comunidades.

«Todos ganamos cuando vamos unidos y los trasplantes son un buen modelo de ello», añadió Matesanz, que lidera este organismo casi de forma ininterrumpida desde su creación en 1989. El modelo basado en lo público y en el altruismo no solo ha permitido que los españoles sean los ciudadanos del mundo con más posibilidades de salvar la vida con un trasplante, sino también que nuestro país tenga el índice más elevado de donantes del planeta (35,12 donantes por millón de personas).

«Cohesión social»

En este modelo –diseñado íntegrametne por la ONT– hay regiones como Cataluña, Madrid, Cantabria o Galicia que «reciben bastantes más órganos que los que envían» porque tienen más centros de referencia. De hecho, el 42% de los trasplantes que se llevan a cabo en la capital de España y el 26% que se realizan en Cataluña se hacen con órganos de otras comunidades, precisó ayer a ABC el doctor Matesanz.

Otras como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias o La Rioja tienen mayores índices de donación y los envían a otros lugares donde a su vez van los pacientes a recibir tratamiento. «Nuestro modelo muestra que la donación y los trasplantes son un elemento de cohesión social», añadió.

«Ninguna comunidad por sí sola lograría los mismos resultados»Pero este sistema que la propia Organización Mundial de la Salud reconoce como el mejor modelo a imitar no está exento de peligros. A algunos de ellos se refirió ayer Matesanz, durante el desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum y en el que fue presentado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. En este sentido, el director de la Organización Nacional de Trasplantes alertó sobre el riesgo de «la desregularización y la comercialización». «Hace dos años irrumpió en España una empresa alemana que actuaba en otros países y que intentó privatizar parte de las donaciones de médulas óseas. Esto, además de poner en riesgo el sistema, lo desregularizaba por completo», explicó. Por ello, Matesanz defendió que el modelo funciona por su carácter público, altruista y por el control de las autoridades sanitarias.

Sobre la eficacia de la sanidad pública, el médico además insistió en que «cualquier forma de medicina privada es más cara que la pública». Como ejemplo, recordó que «en España un trasplante de corazón cuesta entre 90.000 y 100.000 euros contra el millón de dólares que puede salir en Estados Unidos». «Estas cifras ponen de manifiesto dos cosas: una diferencia salarial muy importante en detrimento de nuestros profesionales y el hecho de que un sistema fundamentalmente privado, en modo alguno condiciona unos costes más baratos».

En este sentido, el director de la ONT explicó que «cualquier español que ha necesitado un trasplante de corazón, de hígado, de riñón o de cualquier órgano, ha sido el ciudadano del mundo con mayores posibilidades para conseguirlo, y además en el seno de un sistema público, universal y sin discriminaciones por motivos de posición económica, social o de cualquier otra índole».

Déficit de cirujanos jóvenes

Pese a las dificultades que ha traído consigo la crisis económica, el doctor Matesanz aseguró ayer a ABC que «el sistema ha aguantado bien, incluso ha aumentado un 8,5 por ciento el número de trasplantes con respecto al año pasado». «Esto demuestra que tenemos un sistema sólido», añadió.

Sin embargo, entre los pendientes, el doctor remarcó la necesidad de preparar el relevo generacional de los médicos cirujanos, un problema que también empieza a aparecer en otros países europeos. «La contratación de médicos jóvenes se ha parado y eso es un problema para la renovación de los equipos. Habrá que tener mucho cuidado para que el sistema no se resienta», indicó.

Durante su intervención también señaló el riesgo que supone para el sistema el hecho de que algunas comunidades, en el ejercicio de sus competencias, nombren coordinadores autonómicos de trasplantes con «marcados tintes políticos», lo que choca con el espíritu de la ONT, que exige un técnico que esté preparado y que tenga experiencia». «Lo peor de todo es creer que las tasas de donación –puntualizó– caen del cielo porque las cosas nunca ocurren por casualidad».