Ricardo Suárez

Confirmado: La regla de los cinco segundos es cierta

La Universidad de Aston ha comprobado que los alimentos que caen al suelo no han sido contaminados por las bacterias en ese pequeño lapso de tiempo, por lo que pueden ingerirse sin problemas

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Ante el último caramelo, la última galleta o el último trozo de pastel en esos momentos en los que «mataríamos» por llevarnos algo a la boca y segregamos tanta saliva como el perro de Pavlov, la torpeza se abre paso firme en el camino y el preciado bocado acaba en el suelo. «¿Qué he hecho?», nos preguntamos. «¿Y si lo cojo y me lo como igualmente? Total...». Déjese de dudas y hágalo. Su salud no corre peligro.

Anthony Hilton, profesor de Microbiología de la Universidad de Aston, ha llevado a cabo un estudio para analizar si la popular regla de los cinco segundos es cierta. Según esta «norma no escrita», un alimento caído al suelo puede ingerirse si no ha pasado dicho periodo porque las bacterias no han tenido tiempo suficiente para contaminarlo.

Esta investigación se ha llevado a cabo con tostadas, pastas, galletas y caramelos caídos sobre tres tipos de suelo (azulejos, laminados y alfombra) en intervalos de 3 a 30 segundos. En todos ellos se analizó la presencia de la bacteria E. coli y la Staphylococcus aureus.

El estudio demostró que el tiempo es un factor clave para que las bacterias se transmitan o no al alimento, pero el tipo de suelo es otro elemento a tener en cuenta. Para el asombro de muchos, los investigadores comprobaron que el suelo con menores posibilidades de contaminar al preciado trozo de bocadillo caído es la alfombra. Los azulejos y laminados son, por el contrario, los mejores aliados de los microorganismos para contaminar alimentos.

También la textura influye: no es lo mismo que se caiga una tostada con mantequilla y mermelada que un trozo de pan. Los alimentos dulces y pegajosos atraen más a las bacterias.