La hora de la cena en los distintos rincones de España
Un cartel anunciando diversos platos típicos para cenar en plena Plaza Mayor de Madrid - abc

La hora de la cena en los distintos rincones de España

La redacción de ABC te invita a un nuevo paseo, esta vez, por las mesas de los restaurantes y terrazas de cada autonomía del país. ¿Hay diferencias entre la última comida del día en Aragón y en Cataluña, por ejemplo? La respuesta es sí

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La redacción de ABC te invita a un nuevo paseo, esta vez, por las mesas de los restaurantes y terrazas de cada autonomía del país. ¿Hay diferencias entre la última comida del día en Aragón y en Cataluña, por ejemplo? La respuesta es sí

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  1. Madrid, sin horario ni calendario: no es ciudad solo para ricos

    Un cartel anunciando diversos platos típicos para cenar en plena Plaza Mayor de Madrid
    Un cartel anunciando diversos platos típicos para cenar en plena Plaza Mayor de Madrid - abc

    La versión que daba a sus lectores el prestigioso rotativo estadounidense «The New York Times» acerca de que España es «ese extraño país en el que se cena a las 22.00 horas» fluctúa en términos horarios de acuerdo a la zona o rincón del país del que hablemos. Visto el repaso internacional, elaborado de mano de los corresponsales de ABC, el nuestro es, por costumbre, uno de los países que más demoran el momento de hacer la última comida del día. No es menos cierto que entre los más de 8.000 municipios españoles y los 47 millones de personas, el hábito varía sustancialmente.

    Por ello, la redacción de este periódico ha dado un paseo por las horas y lugares donde se cena en cada autonomía española. En Madrid, por ejemplo, no existe un horario fijo, máxime los sábados y domingos. En plazas y terrazas, si el tiempo acompaña, pueden servir cenas hasta pasadas incluso las 0.00 horas de la medianoche, mientras que en invierno o si la climatología es adversa, las cocinas de los restaurantes pueden tener una hora marcada para el cierre entre las 23.00 y las 0.30 horas. Se puede hacer por unos pocos euros, confeccionando el menú a base de las convencionales tapas, bocadillos y picoteo variado, o por todo el dinero que quiera desembolsar el consumidor en sofisticados restaurantes. Cenar tarde es costumbre en España porque normalmente el horario de clausura en las oficinas y puestos de trabajo es también posterior al de otros países, aunque en los pequeños pueblos que jalonan nuestra geografía, lo habitual es cenar entre las 20.00 y las 22.00 horas, por lo que no se ajustaría del todo a verdad la información del diario neoyorquino.

    Junto a Roberto Pérez, en Aragón, Josep María Aguiló, en Baleares, Begoña López, en Navarra, Lidia Rey, en Galicia, Laura Rodríguez, en Andalucía, Sonia Barrado, en La Rioja, Juan Giles, en Castilla y León, Valle Sánchez, en Castilla-La Mancha, Itziar Reyero, en el País Vasco, Alberto Caparrós, en la Comunidad Valenciana y Janot Guil en Cataluña, te invitamos al recorrido por toda España y sus cenas en hora punta.

  2. En Galicia se cena mucho y muy tarde

    En Galicia destacan las tapas y el huso horario
    En Galicia destacan las tapas y el huso horario - somoza

    Las tapas son populares en la Comunidad gallega por servirse de forma gratuita con cada consumición. En general, en toda Galicia, pero principalmente en los establecimientos hosteleros de la provincia de Lugo y de la capital compostelana, se ofrece una ración de comida con cada bebida. En ocasiones se pide una cantidad casi simbólica por su consumo, como sucede en algunos locales de La Coruña. Pero no es lo habitual. Las tapas gallegas no son simples aceitunas o patatas fritas. Se trata de porciones de comida particularmente generosas, que consumidas entre las 19.00 y las 21.00 horas sirven de merienda a la misma hora en la que se cena en otras ciudades del país, informa Lidia Rey.

    Como consecuencia, la cena llega más tarde, en torno a las 22.30 horas. Muchos establecimientos mantienen su servicio pasada la medianoche, sobre todo en zonas rurales o semiurbanas, como sucede en los pueblos del litoral gallego. En contraposición, ciudades industriales como la de Vigo cierran las cocinas de los restaurantes antes de las 00.00 horas, en este caso, adaptadas al horario habitual de los operarios.

    Para algunos, este retraso en la hora de la cena se debe al huso horario, un debate que concierne a toda España, pero que se agudiza en Galicia, situada la Comunidad en la misma latitud que Portugal. Mientras empieza a anochecer en Barcelona, los gallegos disfrutan de una hora más de luz solar.

  3. Navarra: a partir del jueves, cena de picoteo por los bares

    El picoteo por los bares es un recurso muy socorrido en Navarra
    El picoteo por los bares es un recurso muy socorrido en Navarra - abc

    En Navarra se cena en torno a las 21.00-21.30 horas, en general y dependiendo de los días de la semana. Aunque se cene en casa, la cena suele ser más informal que la comida, en la forma y en el menú, según informa Begoña López.

    Ya desde el jueves -algunos, no es el caso de familias con niños pequeños- aprovechan para salir y cenar «de picoteo», especialmente en algunas zonas de Pamplona. Y es que los jueves, muchos establecimientos participan en lo que se llama «juevintxo». Se trata de que las cañas y los pinchos se venden a 1 euro, lo que permite retirarse a casa más tarde ya cenado y por un precio muy asequible.

    Lo mismo ocurre los viernes y sábados, días en los que muchos navarros cenan fuera de casa también a base de pinchos o tapas.

  4. Andalucía: sobre las diez en invierno y sin hora en verano

    Local de raciones y picoteo típicamente andaluz
    Local de raciones y picoteo típicamente andaluz - sigefredo

    Laura Rodríguez da cuenta de cuáles son las costumbres para cenar en Andalucía. En la región del sur de España, las tiendas de los centros comerciales cierran a las diez de la noche y es después de esa hora cuando la gente sale a cenar o a tapear. Tras el cambio horario de la primavera, las tardes se vuelven más cálidas, por lo que las actividades de ocio también se dilatan en el tiempo. En Sevilla, por ejemplo, tanto en invierno como en verano, los bares y restaurantes de las zonas más turísticas suelen tener la cocina abierta hasta las doce de la noche. Los bares de tapas, de hecho, ofrecen también platos fríos incluso pasada esa hora. En pleno verano, en las noches especialmente calurosas, no es raro ver en las terrazas a gente comiendo después de medianoche. En casa tampoco se cena temprano, ya que los andaluces almuerzan tarde, sobre las dos o las tres del mediodía, por lo que la cena no se suele poner en la mesa antes de las nueve y media o las diez. En verano, debido al intenso calor, los andaluces salen a pasear o quedan con amigos mucho después de la puesta de sol, por lo que la cena se retrasa aún más, sobre todo si se está de vacaciones. En esta época del año, es habitual salir a tomar unas cervezas con o sin aperitivo sobre las diez o las once de la noche y cenar en casa mucho más tarde.

  5. A la luna de Valencia (cenas hasta la madrugada a orillas del Mediterráneo)

    Un restaurante en el Paseo Marítimo de Valencia, donde se puede cenar a orillas del Mediterráneo
    Un restaurante en el Paseo Marítimo de Valencia, donde se puede cenar a orillas del Mediterráneo - eduardo manzana

    Alberto Caparrós informa de que una tradición especialmente arraigada en Valencia son las cenas «a la fresca», con mesa y sillas plegables a orillas del Mediterráneo. Cuando llega el buen tiempo decenas de familias se congregan en el Paseo Marítimo para cenar a la luna de Valencia.

    Las cenas no empiezan antes de las diez y media de la noche y se extienden hasta la madrugada. También son tradicionales «las cenas de sobaquillo» en tiempos de Fallas. Los miembros de las comisiones llevan el bocadillo preparado de casa, pero nunca antes de las diez.

  6. La influencia francesa marca las horas en San Sebastián

    De «pintxos» en el País Vasco
    De «pintxos» en el País Vasco - abc

    Itziar Reyero informa de que la proximidad geográfica con la frontera tiene su influencia en San Sebastián y ciudades limítrofes como Irún, donde los horarios se adelantan entre una hora y treinta minutos a los de, por ejemplo, Bilbao. Si en la capital vizcaína se mantienen costumbres similares a Madrid, en la ciudad donostiarra la mayoría de establecimientos se ven marcados por hábitos franceses. Así, hacia las 13.00 o 13.30 horas, las persianas de los comercios en general se bajan para la hora de comer y sobre las 15.30 o 16.00 como tarde se vuelve a abrir, lo que influye también en la hora de cierre, algo más temprano, sobre las ocho de la tarde.

    Para cenar, la gran mayoría de bares de «pintxos» de la parte vieja donostiarra cierran sus cocinas a las 23.00 horas o incluso antes, aunque no suelen diferenciar si es un día laborable o de fin de semana. Tampoco cuando es temporada alta de verano. Las reservas en los restaurantes suelen hacerse entre las 21.00 y las 22.00 horas.

  7. Castilla y León, bajo el dominio de las costumbres rurales

    Junto a la Catedral de Valladolid, un tapeo entre amigos
    Junto a la Catedral de Valladolid, un tapeo entre amigos - abc

    Castilla y León es una comunidad predominantemente rural y ello se traduce en diferencias horarias también dentro de la Comunidad entre los habitantes de los pequeños municipios y los de las ciudades. Así, mientras la costumbre, el envejecimiento y la falta de distracciones hacen que en las localidades pequeñas la hora para cenar sea en torno a las 20.30 horas, en las ciudades la última comida del día se pospone hasta las 21.30 o 22.00 horas, eso sin tener en cuenta que en ciudades universitarias como Salamanca la media puede ser aún más tardía, de acuerdo con la información de Juan Giles desde Valladolid.

    En las ciudades uno de los factores que más influyen a la hora de que los castellano-leoneses se recojan en sus casas es el frío. Las malas condiciones meteorológicas que se suelen prolongar más de la mitad del año en la región provocan que en ciudades como Soria, Ávila o Segovia se esté mejor en casa, lo que se traduce en horarios más tempranos de cena.

  8. El turismo ha contribuido a modificar algunos horarios en Baleares

    Turistas en Palma de Mallorca
    Turistas en Palma de Mallorca - juan carlos soler

    Desde Palma de Mallorca, Josep María Aguiló informa de que al igual que ocurre en otras regiones mediterráneas, es habitual que en el archipiélago balear los almuerzos tengan lugar en torno a las dos y las cenas a partir de las nueve, siempre que se hable de residentes, claro. En este sentido, los turistas adultos que visitan cada año Baleares, procedentes en su mayoría de Alemania o de Reino Unido, optan por mantener los mismos horarios que en sus países de origen, con comidas a las doce del mediodía y a las seis de la tarde, aproximadamente. Esta circunstancia contribuye a que los restaurantes y cafés que tienen como clientes tanto a españoles como a extranjeros dispongan de unos horarios cada vez más amplios de atención al público.

    El hecho más llamativo en este contexto es que la importante colonia de ciudadanos alemanes e ingleses que han fijado las Islas Baleares como segunda residencia o incluso como primera, han ido adaptándose paulatinamente a los horarios de sus amigos o familiares españoles. De este modo, resulta cada vez más habitual ver a unos y a otros compartiendo manteles a las diez o las once de la noche, o incluso más tarde, como paso previo a una posible salida nocturna a un local de ocio de moda, sobre todo durante los fines de semana.

    En cualquier caso, Baleares no ha sido tampoco ajena al progresivo deterioro de las condiciones laborales y sociales de miles de trabajadores, situación que se ha traducido en que cada vez se dedica menos tiempo a una comida tan importante como el almuerzo y en un paulatino abandono de la dieta mediterránea, en favor de la comida rápida o de los bocadillos.

  9. En Castilla-La Mancha, no antes de las 21.00 horas

    En la Plaza toledana de Zocodover muchos son los que se animan a tomar algo tras caer la tarde
    En la Plaza toledana de Zocodover muchos son los que se animan a tomar algo tras caer la tarde - ana pérez herrera

    Los castellano-manchegos, como en el resto de España, cenan tarde. Lo normal es que, a diario, la hora del informativo en las televisiones de las nueve de la noche marque el comienzo de la cena en la mayoría de los hogares. Sin embargo, cuando se cena fuera es frecuente reservar a partir de las nueve y media e incluso diez de la noche. Una cena se puede llegar a alargar hasta pasada la medianoche, aunque no es frecuente poder reservar más allá de las once de la noche, informa Valle Sánchez desde Toledo.En las ciudades más turísticas, como Cuenca y la capital autonómica, algunos restaurantes comienzan a preparar cenas con antelación para los turistas, sobre todo, para los que vienen de fuera y es frecuente ver, por ejemplo, en la Plaza toledana de Zocodover a algún visitante extranjero tomándose una paella a las seis de la tarde, mientras los españoles están tomando todavía el café y las copas de la comida.

  10. En La Rioja, sobre las diez de la noche

    Un rioja y la calle Laurel: la mejor combinación para maridar en La Rioja
    Un rioja y la calle Laurel: la mejor combinación para maridar en La Rioja - fabián simón

    Sonia Barrado también da cuenta de cómo en La Rioja se tiene la costumbre de cenar tarde, siguiendo la tónica y los horarios habituales en España. La hora a la que los riojanos toman la última comida del día suele rondar las nueve y media o diez de la noche. De hecho, en esa franja horaria, si lo que se trata es de cenar fuera, es cuando más llenos están los bares o las calles famosas por sus pinchos, como es el caso de La Laurel o la San Juan de la capital, Logroño.

    Cenar fuera de casa implica siempre que el momento de acabar se demore más, rondando la medianoche o superando esa hora, hasta que los restaurantes o los bares dejan de servir. En cuanto a la apertura de establecimientos, en La Rioja se procura seguir los horarios marcados a rajatabla, ante el riesgo de posibles sanciones con importantes cuantías económicas.

  11. Aragón: divergencia notable entre el pueblo y la ciudad

    El jamón de Teruel no puede faltar en una buena mesa de cena aragonesa que se precie
    El jamón de Teruel no puede faltar en una buena mesa de cena aragonesa que se precie - abc

    Desde la capital maña, Roberto Pérez informa de en Aragón la hora de la cena varía, generalmente, entre los pueblos y las ciudades. En los pequeños municipios en los que la agricultura y la ganadería siguen siendo la actividad económica principal, los horarios se suelen ajustar más al ciclo solar. Todavía viene siendo costumbre cenar entre las 19.00 y las 20.00 horas, manteniendo la costumbre de hacer la última comida del día cuando se terminaba de trabajar, cuando se hacía de noche o, en verano, cuando cae la tarde.

    En las ciudades, sin embargo, el ritmo cambia y se ha impuesto un horario mucho más tardío. El horario general de la cena en las capitales de provincia y en los principales núcleos urbanos de Aragón suele ser entre las nueve y las diez de la noche.

  12. En Cataluña, a la hora del TN «vespre»

    En zonas turísticas es más fácil encontrar locales que empiezan a servir cenas a partir de las 20.00 horas
    En zonas turísticas es más fácil encontrar locales que empiezan a servir cenas a partir de las 20.00 horas - abc

    Janot Guil informa de que en Cataluña como en otras comunidades, un buen indicador para situar la hora de la cena –o el «sopar», en catalán- hay que buscarlo en la programación televisiva y, sobre todo, en los horarios de emisión de los noticiarios de la televisión pública catalana. Así, mientras que la hora de comer suele estar encuadrada en Cataluña entre las dos y media y las tres y media de la tarde, franja en la que se emite el TN del mediodía, los catalanes suelen hacer coincidir la hora de la cena con las noticias de la noche. Esto es: a partir de las 21.00 horas, aunque la hora más frecuente para cenar en casa suele ser las 21.30 horas.

    Otra cosa es que en las zonas turísticas, especialmente en el centro de Barcelona, el horario se adelante para satisfacer las necesidades de los turistas y sea fácil encontrar locales que empiezan a servir cenas a partir de las ocho de la tarde o incluso antes en puntos especialmente transitados como La Rambla. El fin de semana, los horarios suelen retrasarse y la hora punta en los restaurantes suele situarse alrededor de las diez de la noche, aunque entre semana lo normal es que en Barcelona se cene antes que en Madrid. Sobre el papel, los locales de restauración suelen estar abiertos hasta las 23.30 horas, por lo que una de las quejas más comunes entre quienes finalizan tarde su jornada laboral es la dificultad de encontrar lugares en los que cenar tarde.