Croacia vota una reforma constitucional que limite el matrimonio a la unión de hombre y mujer
Un manifestante sostiene una pancarta a favor del matrimonio entre homosexuales en Zagreb - AFP

Croacia vota una reforma constitucional que limite el matrimonio a la unión de hombre y mujer

Los impulsores de la reforma constitucional, que recogieron más de 700.000 firmas para pedir la consulta, se oponen a las bodas entre personas del mismo sexo

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Los croatas están hoy llamados a votar a un referendo acerca de la introducción de una definición de matrimonio exclusiva para uniones entre hombres y mujeres. Así lo decidió el Parlamento de Croacia a principios de noviembre y a cuatro meses de haber ingresado a la Unión Europea: 13 de los 151 parlamentarios votó contra el referendo.

La constitución croata no contiene una definición explícita de matrimonio, de ahí que la pregunta a la que deberán responder hoy los croatas con derecho a voto es «¿Está usted a favor de que en la Constitución se introduzca la definición del matrimonio como unión entre hombre y mujer?».

Especialmente en Zagreb, unos 800 croatas salieron este sábado a la calle a protestar contra una «discriminación explícita y constitucional de los homosexuales», dicen. La mayoría de las pancartas de las protestas han estado escritas en alfabeto cirílico, que utiliza la minoría serbia del país: «Contra la discriminación», «Igualdad para todas las familias», «No al fascismo», rezaban algunas.

Recogida de firmas

En este país exyugoslavo de 4,2 millones de habitantes predominantemente católicos, se reunieron más de 700.000 firmas para solicitar al Parlamento la introducción de la definición heterosexual de matrimonio. La asociación católica «En nombre de la familia», apoyada por la Iglesia católica de Croacia, ha sido la responsable de reunir 740.000 firmas, el 20% del electorado croata, para forzar la consulta que, sin embargo, no es vinculante.

La campaña por la modificación en la constitución nació para oponerse a la introducción de la educación sexual en la escuela, lo que derivó luego en un movimiento contra el matrimonio entre personas del mismo sexo. Según Lino Zonji, uno de los organizadores de la iniciativa, «los votantes son muy sensibles a los últimos intentos del actual Gobierno para redefinir el matrimonio, la familia, y por lo tanto toda la sociedad mediante la imposición de la igualdad de las relaciones homosexuales con el matrimonio». Según Zonji, la definición del matrimonio como la unión entre una mujer y un hombre «está perfectamente en línea con el derecho internacional y no constituye un acto de discriminación».

Según una encuesta de la televisión pública HTV publicada el viernes, el 72% de los croatas acudirá a votar, y de ellos un 59% apoyaría la iniciativa, mientras que un 31% lo hará en contra. Estos últimos estarían siguiendo la recomendación del Gobierno socialdemócrata (SDP).

Asociaciones de homosexuales, junto al primer ministro Zoran Milanovi y al presidente Ivo Josipovic (SDP), se han lanzado a criticar públicamente la realización del referendo, calificándolo de discriminatorio y llamando a los ciudadanos a la sensatez votando «No». Milanovi ha dicho en reiteradas ocasiones que la consulta popular es una iniciativa «homófoba», «anticristiana» y «malintencionada». A favor se han volcado los democristianos de la HDZ –el principal partido de la oposición–, la Iglesia católica croata y agrupaciones conservadoras.

El referendo se hace en un contexto en el que no existe un proyecto de matrimonio igualitario, sino un reconocimiento jurídico a las parejas del mismo sexo, tal y como existe actualmente, por ejemplo, en Alemania.

El Ejecutivo comenzó a trabajar, ya antes de la convocatoria de referendo, en una ley de unión civil que equipararía parejas homo y heterosexuales excluyendo que los primeros puedan adoptar. El proyecto de ley se espera que sea votado en el Parlamento a principios de 2014.