Potomanía: cuando beber agua se convierte en una obsesión
Lo normal es beber entre dos y tres litros de agua al día - Avelino Gomez

Potomanía: cuando beber agua se convierte en una obsesión

La «polidipsia psicogénica» consiste en una ingesta excesiva de líquidos de forma compulsiva asociada a patologías mentales como la anorexia

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La botella de agua comparte protagonismo junto a ordenadores, botes de lápices, libros y folios que copan las mesas de trabajadores y estudiantes universitarios. Según el Observatorio de Hidratación y Salud, una persona debe beber entre 2 y 3 litros de líquido al día para mantener una buena hidratación y, por tanto, una correcta salud y nutrición. El problema está cuando la ingesta de líquidos se convierte en una obsesión y deriva en un trastorno poco conocido: «potomanía» o «polidipsia psicogénica».

«La potomanía es la ingesta excesiva de líquidos de forma compulsiva, fundamentalmente de agua, pero también de zumos, refrescos, etc.», explica a ABC.es el Dr. Luis Hiruela, Jefe de Servicio de Psiquiatría del madrileño Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda. Un «potómano» puede llegar a consumir hasta 10 y 15 litros diarios de agua porque sufre tal ansiedad que la única manera de calmarla es consumiendo un exceso de líquido. Obtiene, así, una cierta sensación placentera.

La causa de este trastorno reside en «una disfunción de los osmorreceptores del hipotálamo, el llamado ‘centro de la sed’, que regula la necesidad de ingesta de agua», explica el doctor. Este erróneo comportamiento en nuestro cerebro no se desarrolla de la noche a la mañana ni se da en personas completamente sanas pues, tal y como señala el experto, son muchas las patologías mentales que pueden dar lugar a la potomanía: esquizofrenia, demencias, debilidad mental, anorexia nerviosa o trastornos de la personalidad, entre otras. De ahí que un joven con anorexia tenga la necesidad compulsiva de beber agua.

Síntomas de la potomanía

Para detectar esta patología, el doctor aconseja observar la cantidad de litros que se ingieren diariamente junto a otros factores como la somnolencia, convulsiones o lentitud en el habla. Una vez diagnosticado, el paciente será puesto en tratamiento con la restricción de la ingesta de líquidos, «el único tratamiento realmente eficaz», puntualiza el doctor Hiruela.

En caso de no poner remedio, las consecuencias de esta patología pueden ser nefastas puesto que la potomanía acarrea una intoxicación hídrica, tal y como explica el experto. «La más grave –continúa– es una alteración de los electrolitos con disminución de los niveles en plasma de sodio, potasio y cloro. Una complicación potencialmente mortal es la mielinolisis central pontina por edema cerebral», es decir, cuando los niveles de sodio se elevan demasiado rápido y se produce un daño neurológico que impide el buen funcionamiento de las neuronas y puede causar la muerte.