Un sistema permitirá a las personas con cataratas ver sin tener que operarse
Pablo Artal, director del Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia - loum

Un sistema permitirá a las personas con cataratas ver sin tener que operarse

El Consejo Europeo de Investigación concede a Pablo Artal 2,5 millones para crear unas gafas optoelectrónicas que corrijan la opacidad del cristalino del ojo que origina esta patología

abc
Actualizado:

El Consejo Europeo de Investigación (European Research Council, ERC) ha anunciado la concesión al profesor Pablo Artal, director del Laboratorio de Óptica de la Universidad de Murcia (LOUM), de 2,5 millones de euros destinados a financiar el desarrollo de un sistema que permita ver a las personas afectadas por cataratas sin tener que someterse a una intervención quirúrgica.

A lo largo de los próximos 60 meses, el equipo de Artal, investigador principal del proyecto SEECAT (Seeing through cataractswith advanced photonics), investigará cómo crear unas gafas opto-electrónicas que corrijan la opacidad del cristalino del ojo humano que origina esta patología, causante del 51% de los casos de ceguera en el mundo, principalmente en países del Tercer Mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

En este sentido, el ERC ha hecho públicos los nombres de los 284 líderes científicos mundiales que han sido merecedores de una beca «Advanced Grant» en esta sexta convocatoria anual. Con cargo al Séptimo Programa Marco de Investigación de la UE (7PM), la Unión Europea ha concedido más de 660 millones de euros a científicos de alto nivel que llevarán a cabo sus proyectos en 18 países diferentes gracias a estas prestigiosas dotaciones económicas, que según el ERC «permiten a los directores de investigación reconocidos como excepcionales realizar proyectos pioneros de alto riesgo que abran nuevos caminos en sus respectivos campos de investigación». En la edición de este año, a la que se han presentado más de 2.400 investigadores de todo el mundo, España suma 13 «Advanced Grants», entre las que figura la financiación obtenida por Pablo Artal.

Además de la trascendencia mundial que conlleva ser beneficiario de una «Advanced Grant», el catedrático de Óptica de la Universidad deMurcia (UMU) destaca «la importancia que supone para la investigación española en estos momentos de dificultad acceder a fondos europeos competitivos como los del ERC»

El proyecto SEECAT

Las cataratas son responsables de la mitad de los casos de ceguera en el mundo, lo que representa cerca de 18 millones de personas, de acuerdo a los últimos informes de la OMS. Además es una patología vinculada al envejecimiento poblacional, por lo que el aumento de la esperanza de vida ha provocado un incremento notable de la prevalencia de cataratas.

En España se calcula que el 47% de los ciudadanos sufren esta discapacidad visual, con una prevalencia del 50% entre los 65 y los 74 años de edad, y superior al 70% entre los mayores de 70 años (datos del 26º Congreso de la Sociedad Española de Cirugíaocular de 2011).

«A pesar de estas alarmantes cifras, la cirugía que sustituye el cristalino dañado por una lente intraocular artificial ofrece una tasa de éxito elevadísima. Cualquiera se preguntaría por qué es necesario entonces nuestro proyecto de investigación si la solución quirúrgica es tan válida.

El objetivo de SEECAT son las personas que residen en países subdesarrollados y no tienen acceso a esta operación, así como aquellos pacientes de alto riesgo que no puedenser intervenidos», apunta Artal.

«Evitar el quirófano»

El director de LOUM explica que «la pérdida de visión en esta patología se produce porque los rayos de luz se dispersan al volverse lechoso el cristalino y la luz no llega correctamente a la retina. Nuestro objetivo es desarrollar un dispositivo de corrección de esa difusión, de la misma forma que ya se emplean lentes para corregir la miopía o el astigmatismo, y evitar el quirófano en las primeras fases de la enfermedad». El profesor puntualiza que las gafas serían una alternativa real para los pacientes del Tercer Mundo una vez que se comercializasen a gran escala y el precio fuese asequible.

Estos desarrollos también serían útiles para mejorar el método de diagnóstico en oftalmología. Aplicando estos correctores opto-electrónicos a sus oftalmoscopios, los especialistas podrían observar sin problema a través del cristalino opacificado el estado de la retina dañada.