El Papa Francisco rezará cuatro horas por la paz en la plaza de San Pedro
A la jornada de rezo por la paz se han unido representantes de otras confesiones e incluso agnósticos - efe

El Papa Francisco rezará cuatro horas por la paz en la plaza de San Pedro

Cincuenta sacerdotes confesarán bajo la columnata de Bernini

juan vicente boo
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Después de haber puesto en marcha, con poquísimos medios, una brillante ofensiva mediática y diplomática para impedir un bombardeo norteamericano que solo empeoraría las cosas en Siria, el Papa Francisco se concentra este sábado en su tarea más importante: rezar por la paz durante cuatro horas, desde las siete de la tarde hasta las 11 de la noche, en la plaza de San Pedro. Han anunciado que se unirán espiritualmente al acto numerosos líderes musulmanes, cristianos, e incluso personalidades agnósticas que aprecian el gesto por la paz.

El Papa considera que sus esfuerzos deben volcarse en varios campos, pero siguiendo las prioridades de sucesor de Pedro. Por eso el orden de los terrenos en que desarrolla sus iniciativas es: espiritual, moral, cultural, diplomático y político.

El ayuno y la oración del sábado son los más importantes recursos en el plano religioso, y el Papa quiere que el encuentro al anochecer en la plaza de San Pedro tenga un tono penitencial que incluye pedir perdón por los propios pecados de violencia e intolerancia. Una hora y cuarto antes del comienzo de la plegaria, 50 sacerdotes se instalarán bajo la columnata de Bernini para confesar a los fieles, siguiendo la experiencia de los «jardines del perdón» típicos de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

A las siete de la tarde se cantará el himno «Veni Creátor» al Espíritu Santo, y el Papa recibirá la imagen de la Virgen «Salvación del Pueblo Romano», patrona de la ciudad, que ha visitado tantas veces en la basílica de Santa Maria Mayor. La imagen llegará a hombros de cuatro soldados de la Guardia Suiza, precedida por dos chicas que llevan ramos de flores.

Rezo y poesía por la paz

Enseguida comenzará el rezo del Santo Rosario, en el que se intercalará, al inicio de cada misterio, una poesía de Teresa de Lisieux, a quien el Papa tiene mucha devoción. Al final de cada misterio se invocará: «Reina de la Paz, ruega por nosotros». A continuación, el Papa Francisco pronunciará su homilía, seguida de la Exposición del Santísimo Sacramento, que presidirá la plegaria el resto de la velada.

Habrá minutos de silencio en varias ocasiones, cantos, lectura de textos bíblicos sobre la paz, ofrendas de cinco parejas de personas de Siria, Egipto, Tierra Santa, Estados Unidos y Rusia, y muchos ratos de oración silenciosa, a veces con fondo musical y otras veces en silencio absoluto. Al final, el Papa impartirá la bendición con el Santísimo Sacramento.

En conjunto, se trata de una oración muy larga, tan sobria como intensa, para implorar la paz que, como ha recordado el Papa «es un don del cielo». Decenas de millones de cristianos le acompañaran en esa plegaria desde todos los rincones del planeta.