Fukushima sufre una fuga de 300 toneladas de agua muy radiactiva
Imagen facilitada por Tepco que muestra la fuga de agua contaminada de Fukushima - afp

Fukushima sufre una fuga de 300 toneladas de agua muy radiactiva

El vertido, que aún no ha llegado al mar, procede de los depósitos de agua contaminada tras regar los reactores

PABLO M. DÍEZ
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Las alarmas volvieron a saltar ayer en la siniestrada central nuclear de Fukushima, que sufrió otra fuga de agua radiactiva. En esta ocasión, no era el agua subterránea que está manando del subsuelo de los reactores, sino el agua con que éstos se riegan para enfriarlos y luego, ya contaminada, se almacena en los grandes depósitos construidos alrededor de la planta.

Aunque la compañía eléctrica que gestiona la central, Tepco, no sabe ni cuándo ni dónde se originó la fuga, sospecha que se debe a una brecha en una junta de goma o en una de las válvulas que conectan los tanques de agua a las tuberías. Como consecuencia de dicho fallo, se han derramado unas 300 toneladas (unos 300.000 litros) de agua tan altamente radiactiva que presenta unos niveles de 100 milisieverts por hora en el charco formado alrededor del depósito, cinco veces el límite permitido para los trabajadores de una central nuclear durante todo un año. En sólo diez horas, dicha radiación provocaría síntomas evidentes como náuseas y una disminución de los glóbulos blancos en la sangre.

Tepco insistió en que los depósitos donde se almacena el agua radiactiva están a más de 100 metros de la costa y, por lo tanto, esta fuga no supone un riesgo inmediato de vertido en el Océano Pacífico. Pero el portavoz de la Autoridad Regulatoria Nuclear de Japón, Hideka Morimoto, se mostró «extremadamente preocupado» y alertó de que el agua puede filtrarse al mar por las cañerías.

Construir más tanques

La situación es tan grave que las autoridades niponas han clasificado esta fuga en el nivel 1 de la escala de accidentes nucleares, que comienza a partir de cero y tiene su máximo en el 7, donde se incluyen los desastres de Fukushima y Chernóbil. Es la primera vez que una secuela de la planta nuclear japonesa entra en dicha escala, pero no se trata de la primera fuga de los depósitos ni, por supuesto, del agua contaminada que se está acumulando en los sótanos al regar los reactores.

Para almacenarla, Tepco ha construido un millar de contenedores de acero con capacidad para 300.000 toneladas (300 millones de litros), de los cuales unos 350 depósitos tienen juntas de goma en lugar de soldadas, más duraderas y seguras. Como cada día se acumulan 400 nuevas toneladas (400.000 litros), Tepco tiene previsto construir más tanques para almacenar hasta 800.000 toneladas (800 millones de litros) en 2015.

Junto a los recientes vertidos de agua radiactiva al mar, cuantificados en 300 toneladas diarias, este nuevo incidente vuelve a poner de manifiesto la peligrosa situación que atraviesa la central de Fukushima dos años y medio después del tsunami que arrasó la costa noreste de Japón y golpeó sus reactores nucleares.