«Me plagió la tesis doctoral dos veces. Se creía impune»
En la imagen, el catedrático de la Universidad de Murcia Francisco Alonso, condenado por plagiar la tesis de su alumna - vicente vicens

«Me plagió la tesis doctoral dos veces. Se creía impune»

ABC habla con la profesora a la que un catedrático de la Universidad de Murcia tendrá que indemnizar por plagio

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«Me encuentro muy tranquila. Ha sido una década de lucha y batallar, pero ahora estoy contentísima, se ha hecho justicia en este caso». La que habla, en conversación telefónica con ABC, es María Isabel Grimaldos, profesora titular interina de Derecho Mercantil en la Universidad de Murcia. La razón de su alegría, se nota la emoción en su voz, es que el Tribunal Supremo ha confirmado la condena al catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Murcia, Francisco Alonso, por plagiar la tesis doctoral de la que fue su alumna de doctorado. Alonso tendrá que indemnizarla con 5.000 euros, hacerse cargo de la publicación de la sentencia en un periódico de circulación nacional «sin comentarios ni apostillas» y pagar las costas del proceso.

Era la segunda vez que plagiaba la tesis de María Isabel, que recibió sobresaliente «cum laude». «Ese señor publicó parte de mi trabajo en una obra colectiva como artículo doctrinal y también lo copió editándolo como un pequeño libro», explica Grimaldos. La profesora le denunció en ambos casos y ganó. En este último, el Supremo ha confirmado la condena por plagio impuesta por la Audiencia Provincial de Valencia, que consideró probada la vulneración de los derechos de propiedad intelectual de la alumna sobre su trabajo.

La sentencia declara probado que María Isabel Grimaldos es la autora de la tesis doctoral «Responsabilidad civil derivada del folleto de misión de valores negociables», que fue dirigida por el condenado y publicada por la editorial Tirant lo Blanc en 2001. Seis años después, el catedrático publicó, en un libro homenaje al profesor Rafael García Villaverde, el artículo «La responsabilidad civil del administrador de sociedad de capital en sus elementos configuradores», cuyo «tenor discursivo», señala la sentencia, es muy similar al coincidir «la forma externa del texto» y sustancialmente también la «interna».

Pero la historia del enfrentamiento entre catedrático y profesora tiene un episodio más oscuro que se remonta a hace una década, cuando María Isabel lo denunció por acoso sexual. «Gané en primera instancia, pero perdí en segunda, en la Audiencia Provincial de Murcia, y ya no pude recurrir», recuerda. En esa primera sentencia, se consideraba probado que le tocó «un pecho» y le «besó furtivamente en la comisura de la boca», por lo que le condenaron a pagar una indemnización de 9.000 euros y una multa de 3.600. Sin embargo, meses después, la Audiencia absolvió al catedrático al considerar que no había delito, pese a reconocer que habían existido comportamientos «éticamente reprobables».

Durante estos años, María Isabel ha tenido que cruzarse por los pasillos de la facultad con el hombre que ha plagiado dos veces su tesis y al que acusó de acoso sexual, y, aunque confiesa que ha sido «muy duro», asegura que se ha sentido «apoyada» por la Universidad de Murcia, especialmente por su rector, José Antonio Cobacho. Fuentes de la institución señalaron ayer a ABC que, ante la confirmación de la sentencia condenatoria por parte del Supremo, lo «previsible» es que se le abra un «expediente disciplinario» a Alonso.

«No encuentro sentido a lo que ha hecho. No pienso que quisiera hacerme daño, sino que se creyó una persona impune y que podía hacer lo quisiera conmigo», apunta Grimaldos, que ahora es Coordinadora de Protección de Datos y Propiedad Intelectual en la Universidad de Murcia. «Me he hecho una experta», asegura.