Un seísmo de 4,1 grados hace temblar la comarca de Pamplona

Se trata del último de una serie de decenas de temblores registrados en las últimas semanas

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Desde hace días, Pamplona y sus alrededores están en alerta ante los temblores de tierra que se están produciendo. El más notable, el que se ha producido esta noche a las 3:57 horas, que ha despertado a numerosos vecinos ya que ha alcanzado una intensidad de 4,1 grados en la escala de Richter. Afortunadamente no se han producido daños materiales ni personales.

Cada día se producen en torno a una decena de temblores, aunque la mayoría no son percibidos por la población. Sin embargo, el que se ha desatado esta noche ha levantado a más de uno de la cama. El epicentro se ha localizado en Echauri, a 15 kilómetros al oeste de la capital navarra. Anoche se produjo otro que también fue sentido, de 2,7 grados en el mismo punto. Y el jueves uno de 3,7 grados sacudió la comarca de Pamplona.

Estos temblores se producen por la inestabilidad del terreno en la zona de la sierra de El Perdón. Es algo más o menos habitual que cada pocos años se produzca un episodio de temblores de tierra. El más fuerte de los últimos años se produjo el 18 de septiembre de 2004, que alcanzó una intensidad de 4,6 grados y produjo daños en decenas de viviendas.

Ajustes en la sierra de El Perdón

El experto Antonio Aretxabala, de la Universidad de Navarra, explica que el episodio que está viviendo Pamplona en los últimos días es debido a que la intensidad de las lluvias de este invierno ha provocado unos ajustes en la sierra de El Perdón que, a su vez, ha producido un efecto dominó que alcanza a los terrenos más allá de la propia sierra. De hecho, los temblores comenzaron en febrero en El Perdón, al sur de Pamplona, y en marzo se están sintiendo más allá de esta montaña, hacia el oeste de la capital navarra.

Asimismo, se espera que estos temblores continúen en los próximos días hasta que la tierra termine de asentarse. Aunque pueden ser sentidos por la población, no es previsible que ninguno de los temblores alcance intensidad peligrosa.