Día Internacional de la Felicidad, ese «objetivo humano fundamental»
Viñeta de Max - abc

Día Internacional de la Felicidad, ese «objetivo humano fundamental»

El 20 de marzo es el día de la felicidad. Existen muchos y variados estudios acerca de la satisfacción vital, en cuya ecuación básica aparecen la variable dinero, trabajo, salud, amor o prestigio social, entre otras

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El año pasado la Asamblea General de la ONU instauró el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad, recogiendo el guante echado por Bután para reconocer la felicidad como un «objetivo humano fundamental». Al menos hasta el año pasado, este país asiático era el más feliz de su continente y el octavo del mundo, según Business Week, y su propuesta obtuvo un respaldo unánime en la ONU.

Existen muchos y variados estudios acerca de la felicidad, en cuya ecuación básica aparecen, como se sabe, la variable del dinero, la del trabajo, la de la salud, la del amor o la del prestigio social. Estos son algunos de ellos.

La felicidad está asociada a sentirse respetado, la autonomía y el apoyo socialPor ejemplo, la bautizada World Poll (Encuesta Mundial) llevada a cabo por la organización Gallup, realizada en 130 países, trató de responder a la pregunta de «¿qué provoca la felicidad?». Los encuestadores obtuvieron en 2010 respuestas de 136.000 personas de todo el mundo, que hicieron una valoración de su grado de satisfacción personal en una escala del cero al diez.

Este estudio encontró que la satisfacción con la vida se eleva con el ingreso personal y nacional. Los sentimientos positivos también aumentan ligeramente con la renta, pero están asociados de manera mucho más fuerte con el sentirse respetado, la autonomía y el apoyo social, y con trabajar en un empleo satisfactorio. Según los autores, era «la primera muestra representativa del planeta Tierra», puesto que también se reflejaban las circunstancias culturales, económicas y políticas en todo el mundo, tanto de países pobres como ricos.

Creer, vivir en una ciudad y la crisis

Otro estudio internacional realizado por el Instituto DYM, en el mismo campo pero con diferentes elementos de análisis, observaba que la proporción de los que se declaran felices es mayoritaria entre los creyentes de alguna religión (57%) y minoritaria entre los no creyentes (43%).

Los más felices se encuentran en las ciudades intermadiasOtro clásico es el de la sempiterna queja del ser humano esté donde esté, que los de las grandes ciudades anhelan una idílica y tranquila vida en el campo, y en los pueblos pequeños justo lo contrario, se quiere la animada actividad de las ciudades. Pero son imágenes engañosas, incompletas y, básicamente, una generalidad que no se corresponde. En una encuesta sobre la felicidad realizada también por DYM se revelaba que en España, eso sí, la proporción de entrevistados que se declaraban felices era del 63% para los núcleos urbanos mayores de 250.000 habitantes y del 62% para los menores de 5.000 habitantes. Y, sin embargo, los más felices se encontraban en las ciudades medias, en los que la proporción de satisfacción era del 73%.

También, hay estudios que analizan la felicidad española e internacional vinculada a la crisis. Así, un estudio del Instituto Coca-Cola afirmaba en 2011, en donde desde luego no se había tocado fondo, que dos de cada tres españoles afirmaban ser felices (el 67,83%). Y en un estudio internacional realizado por la red mundial WIN observaba también en 2011 que a pesar del pesimismo económico que flotaba sobre la economía europea (que se ha visto confirmado, sobre todo en los países de la periferia), la mayoría de estos países estaban en la categoría de felices.

Los españoles y el trabajo

Por último y relacionando a los españoles, su trabajo y su satisfacción vital, hay varios estudios diferentes. Según una encuesta de Adecco de octubre del año pasado, el porcentaje de españoles felices en su profesión bajó desde el 81,2% al 77,98%, lo que también supone que siete de cada diez son felices en su empleo.

Por otro lado, en una encuesta de Adecco también, cuyos resultados aparecieron en diciembre del año pasado, revelaba que seis de cada diez sacrificaría parte de su salario para ser más feliz en su trabajo. Lo que coincide de alguna manera con la conclusión del primer estudio expuesto al comienzo del artículo, el de Gallup, en el que dice que la felicidad esta muy conectada sobre todo al «sentirse respetado, a la autonomía y al apoyo social».